En cuanto a la Fundación la Caixa, los autónomos, las microempresas y las PYMES la consideran importante por su dedicación de más de 540 millones de euros a proyectos sociales.
En el caso de El Corte Inglés, provee todo tipo de productos y servicios con excelente atención al cliente y están cada vez más adaptados al comercio electrónico. Esta compañía tiene 83.000 contratos mercantiles con autónomos y PYMES nacionales, proveedores que dependen directamente de ella.
Con respecto a CaixaBank, lo que atrae a los pequeños empresarios españoles de este banco, que se sitúa por delante de Bankia, Santander, BBVA, Bankinter y Banco Sabadell, es la facilidad de acceso a la financiación, que en España es de un 88% frente al 50% de otros países como Alemania. Esta financiación ha sido crucial para el sostenimiento de los autónomos y las pequeñas empresas durante la pandemia, especialmente en el sector de la hostelería.
Por último, Telefónica ha sido valorada por hacer llegar la fibra óptica, el acceso a Internet, contenidos, tecnologías de la digitalización, etc. a todas las regiones y localidades.
En cuanto al sector de la alimentación, los autónomos y las pequeñas y medianas empresas consideran a Danone y Calidad Pascual las empresas que más valor aportan; en aerolíneas, Iberia; en tecnologías de la información, HP, Sage y Microsoft; en gestión de infraestructuras de telecomunicaciones, Cellnex Telecom; y en seguros, VidaCaixa, Pelayo y Mapfre.
Un exagente bancario ha sido condenado a cuatro años y medio de prisión, una multa de 2.700 euros y la obligación de devolver el dinero por una estafa de más de cinco millones de euros a 14 clientes de la oficina de Bankinter en la que trabajaba, en la calle Núñez de Balboa de Madrid.
El estafador trabajaba desde finales de los años 70 en el sector de la banca y en el momento de los hechos era agente de Bankinter, gestionando una de sus sucursales próxima al parque del Retiro.
La «pura fantasía» del exagente de Bankinter
Según indica la Audiencia Provincial de Madrid, el condenado, A.R., se aprovechaba de la «amplia relación profesional y, en ocasiones, personal de amistad» de los clientes para ofrecerse a gestionar sus inversiones.
Durante años logró pagar los intereses correspondientes, tanto a los iniciales como a los nuevos, pero en 2014 la estafapiramidal colapsó, pidió dinero para dar liquidez a un gran inversor del banco bajo la promesa de unos «intereses muy superiores» a cualquier producto del mercado.
El exagente se beneficiaba también de la imagen solvente del banco para que los clientes confiasen en él. En esta ocasión, los clientes no recuperaron los fondos, alguno de ellos llegando a la cantidad de dos millones de euros.
Los jueces señalan que el relato del exagente era
«mendaz, construido artificiosamente y de pura fantasía, destinado a que
éstos bien le entregaran más capital o reinvirtieran el ya entregado, renovando
la operación».
Más delitos de estafa para el mismo exagente
El mismo exagente se enfrentará a otros juicios por diversos delitos de estafa que han sido separados en distintas causas para poder juzgar esta primera parte.
Y es que, según indica la sentencia de la Audiencia
Provincial, dividir el caso ha sido una decisión «poco estética»,
pero necesaria al haber varias diligencias que quedaban por practicar.
Las víctimas de la estafa similar todavía por juzgar piden, además, que Bankinter sea declarado también responsable económico para así poder recuperar el dinero. Desde la entidad recuerdan que el condenado actuó siempre sin su autorización y conocimiento.
El Banco Central Europeo (BCE) ha emitido un comunicado en el que anuncia que «no extenderá hasta más allá de septiembre de 2021» la recomendación de no pagar dividendos bancarios, noticia que, sin duda, estarán celebrando banqueros y accionistas de toda Europa. En España, los dividendos más suculentos se esperan en el Banco Santander, CaixaBank y Bankinter.
Con un 2021 que está dando más beneficios y menos morosidad de lo esperado, varias entidades planean ya repartir entre un 30 y un 50% de las ganancias para retribuir a los accionistas, una cantidad mucho mayor que el 15% que finalmente les permitió dar el BCE con el propósito de que tuvieran aprovisionamiento para financiar la economía.
Banco Santander, que obtuvo un beneficio neto en el semestre de 3.675 millones de euros, por encima de los 3.310 millones que esperaba, ha anunciado una distribución de entre el 40 y el 50% del beneficio ordinario.
CaixaBank obtuvo en el primer semestre del año un beneficio ajustado sin extraordinarios asociados a la fusión de 1.278 millones de euros, frente a los 205 millones registrados en el mismo periodo del ejercicio anterior, que estuvo lastrado por las fuertes provisiones constituidas para anticiparse a los impactos futuros asociados al Covid-19.
El Consejo de Administración del banco aprobó ayer la política de dividendos para 2021, estableciendo una distribución en efectivo entre los accionistas del 50% del beneficio neto consolidado ajustado por los impactos extraordinarios relacionados con la fusión con Bankia, pagadero en un único abono en el ejercicio 2022.
Bankinter, que repartió en acciones de Línea Directa el beneficio del pasado año, también dará el 50% de su beneficio, que ha ascendido a 1.140 millones en el primer semestre. En este sentido, y a pesar de tener un beneficio menor que los dos anteriores, este banco puede presumir de no haber realizado ajustes de plantilla durante el pasado año, y de obtener una solvencia mayor que la media española en el último test de estrés que ha realizado la Autoridad Bancaria Europea (EBA).
Y es que los dividendos de este año van a ser controvertidos, al coincidir con uno de los peores momentos para los trabajadores del sector bancario español, con más de 15.000 despidos, la mayor parte de ellos provenientes de CaixaBank por la fusión con Bankia, BBVA y Banco Santander, a los que se unirá con toda probabilidad Unicaja tras la absorción de Liberbank.
Las hipotecas verdes son préstamos con garantía hipotecaria que promueven la compra de casas sostenibles, o la reforma de las ya existentes para hacerlas más eficientes energéticamente, y que ofrecen ventajas en los tipos de interés y condiciones de contratación.
Las hipotecas verdes provienen de los objetivos de sostenibilidad del Marco Estratégico de Energía y Clima de la Unión Europea, que incluyen una estrategia específica de renovación del parque residencial (ERESEE en el caso de España). Forman parte de un proyecto de la Federación Hipotecaria Europea llamado Iniciativa EeMAP.
Triodos Bank fue la primera entidad bancaria que asoció tipos de interés a calificación energética, con una oferta de tipo mixto o variable a un 1,05% de euríbor para la certificación A+ o de 1,29% para el grado G, el menos sostenible.
Banco Santander bonifica en 10 puntos básicos (esto es, un 0,1%) el tipo de interés por la compra de viviendas sostenibles, con un 0,99% + euríbor para préstamos variables y 1,9% a tipo fijo, y préstamos para rehabilitaciones de entre 3.000 y 100.000 euros con la colaboración del Banco Europeo de Inversiones.
BBVA tiene una línea de préstamo promotor destinada a la construcción de viviendas de alta eficiencia energética, con bonificaciones para los compradores en el diferencial de la hipoteca a través de la subrogación.
UCI, además de bonificar 10 puntos básicos el diferencial, exige una menor aportación por parte del cliente, teniendo en cuenta su nivel de riesgo y exigiendo al menos un 10% del precio de compra.
Las condiciones de Bankia para las hipotecas verdes eran muy buenas, con 0,25% de bonificación frente a los préstamos habituales, por lo que habrá que estar atentos a la propuesta que presente CaixaBank.
Abanca cobrará unas comisiones de 50 euros cada seis meses, unos 100 euros al año.
Bankinter se mantiene como uno de los bancos con menos comisiones, con 22,50 euros cada seis meses a quienes no reúnan los requisitos marcados.
Por su parte, BBVA aplicará a la Cuenta Va Contigo un endurecimiento de las condiciones a partir del 15 de junio, con más requisitos y un precio de mantenimiento de 40 euros al trimestre (160 euros al año).
Entre las razones se encuentra directamente «la situación económica que vivimos», es decir, que necesita una nueva fuente de ingresos y la va a sacar de los clientes que estén en peores condiciones en la actualidad, algo más que cuestionable desde un punto de vista ético, por no decir directamente una estafa.
CaixaBank comenzará a cobrar en julio 60 euros trimestrales a los clientes que no cumplan sus condiciones, un total de 240 euros anuales, bastante más que los 168 que cobra Bankia por el mantenimiento de las cuentas, aunque, según los planes de CaixaBank tras la absorción, se espera que todo se termine homogeneizando (suponemos que al alza).
Ibercaja impondrá 60 euros semestrales a los clientes que incumplan las condiciones, una de las mayores subidas de este año.
ING, como ya dijimos en este blog hace unas semanas, ha impuesto un pago mensual de 10 euros a los clientes de la Cuenta Naranja que tengan más de 30.000 euros en la cuenta.
Banco Santander, por su parte, aplicará 20 euros al mes a los clientes de la cuenta Santander One que no cumplan los requisitos, uno de los bancos más caros.
Bizum se ha convertido en una de las aplicaciones más usadas en España, con más de 15 millones de usuarios que están pendientes de las novedades que presenta la plataforma creada en 2015 y que opera desde 2016 gestionada por la sociedad constituida por la banca, Procedimientos de Pago, en cuyo primer consejo de administración se sentaron representantes de Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Popular, Bankia, Kutxabank y Unicaja.
Novedades para los usuarios particulares
Entre las últimas se encuentran el descenso de transacciones mensuales de 150 a 60, con unas limitaciones de 1000 euros por operación, aunque variarán según la entidad bancaria (en el BBVA, por ejemplo, señalan que son 500 euros, aunque en la práctica, y debido a «problemas de seguridad«, los envíos de más de 300 euros están dando error. Esta reducción, según la plataforma, tiene como objetivo «continuar garantizando la seguridad».
El número máximo de destinatarios en una solicitud o envío múltiple queda en 30, con una duración del envío pendiente de dos días a alguien que no sea cliente de Bizum.
Otras cuestiones importantes para los usuarios de Bizum es conocer las novedades de los ciberdelincuentes que usan la aplicación para estafar.
Lo primero que hay que aclarar, sobre todo para tu tranquilidad, es que los casos de fraude a través de Bizum no se deben a fallos de seguridad. En la mayoría de incidentes los estafadores persuaden a los clientes para pedirles sus datos bancarios.
Una de las estafas más comunes es la de enviar una solicitud de pago por la compra de objetos de segunda mano a través de páginas como Milanuncios.
👮♀️El Grupo de Delitos Tecnológicos de @policia de La Rioja alerta del incremento de estafas por Bizum
‼️ Estafa más extendida 👉un supuesto comprador, en vez de realizar un pago por la compra de objetos, envía solicitud de dinero para que su víctima sea quien abone ese importe pic.twitter.com/Mn8IGOnIrp
— Delegación del Gobierno de España en La Rioja (@DelegGobRIO) May 6, 2021
Otra estafa común es el vishing, un fraude que se realiza a
través de una llamada telefónica con el objetivo de conseguir datos personales
o bancarios de una persona.
Por último, una estafa de la que ya alertó la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI), dependiente del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), son las llamadas que suplantan a la Seguridad Social haciendo creer a las víctimas que les llegarán cargos a usuarios a través de Bizum.
Se recibe una llamada fraudulenta de un supuesto funcionario de la Seguridad Social con la excusa de devolver una cantidad de dinero, por ejemplo, por tener hijos a cargo o maternidad. A veces no se detalla el motivo.
Los ciberdelincuentes suelen usar la solicitud de envío de dinero en sus estafas.
En la comunicación se requiere el uso de Bizum porque el ciberdelincuente envía al usuario una notificación a través de ella. El remitente puede llegar a aparecer como TGSS, para dar mayor credibilidad. El engaño viene cuando la solicitud que se recibe no es para un pago, sino que se trata de una petición de cobro. Si la persona no se da cuenta y lo acepta, se le realizará un cargo.
Si se ha sido víctima de estafa a través de Bizum, lo primero que hay que hacer es contactar directamente con el banco para tomar las medidas de seguridad que correspondan y así evitar que se realicen cargos adicionales e interponer una denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE) y la Agencia Española de Protección de Datos.
No obstante, CaixaBank tendrá que desinvertir parte de su capital en la fintech con el objetivo de cumplir con los estatutos de la empresa, pues al absorber Bankia se ha sumado el 23% de CaixaBank con el 11% de la entidad madrileña, resultando un 33,4% del capital, muy por encima del 24% de límite.
Bizum, la solución de pago por móvil de la banca española, cerró 2020 con 13,6 millones de usuarios, más del doble de los que tenía a finales del ejercicio anterior (6,25 millones), con un ritmo de crecimiento de 20.100 altas diarias, superando ampliamente su objetivo para el año de alcanzar los 12 millones de usuarios.
Según Ángel Nigorra, director general de Bizum, «La universalidad de Bizum y el hecho de que sea un proyecto conjunto de la banca española hacen que cada vez más usuarios confíen en el servicio. En 2020 hemos alcanzado una masa crítica amplia que ya ha incorporado Bizum a su vida cotidiana, tanto para pagos entre personas, como para realizar sus compras en comercios electrónicos, lo que queda reflejado en los crecimientos exponenciales que estamos experimentando».
El éxito de Bizum (Bi, por dos, y zum, por su rapidez) es tal que, aunque los usuarios más numerosos se encuentran en la franja deentre los 25 y los 34 años (28%), ya ha pasado a formar parte del vocabulario de personas de todas las edades en nuestro país, y es muy frecuente escuchar eso de «¿te hago un Bizum?».
El importe medio en las transacciones de Bizum ronda los 48 euros, frente a los 1.200 euros en las transferencias. Actualmente, entre particulares, permite operaciones desde 0,50 hasta 1.000 euros, mientras que no existe límite si se está comprando en un comercio electrónico. Ya son más de 8.000 los establecimientos que permiten cobrar a través de este sistema.
De todas ellas, CaixaBank es la que lidera el uso, con más de tres millones de clientes registrados y una cuota del 22,7%. Además, el porcentaje de uso es muy alto: del total de clientes de CaixaBank dados de alta en el servicio de pagos, más del 90% la han utilizado en los últimos tres meses, lo que supone un crecimiento del 156% con respecto al periodo anterior.
El éxito del servicio se basa en su conveniencia de uso, la rapidez, la seguridad y la sencillez, con una buena experiencia de usuario. Además, los clientes tienen la posibilidad de hacer donaciones a más de 2.500 ONG y comprar en más de 8.000 comercios online activos, de los que más de 1.300 son gestionados por el grupo CaixaBank.
Desde Bizum señalan que continuarán trabajando para la adhesión
de nuevas entidades.
Así, la entrada en vigor de la Orden Ministerial del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital publicada en el BOE núm. 203, de 27 de julio de 2020, páginas 58048 a 58063, se ha producido el 2 de enero de este año, en plenas fiestas navideñas y con los regalos de Reyes aún por comprar, aunque algunas disposiciones no lo harán hasta finales de mes e, incluso, hasta julio de 2022.
Nueva normativa
La finalidad de la nueva normativa es imponer un mayor control a la comercialización de estos productos financieros que han llegado a ser calificados por el Tribunal Supremo como «usura».
A partir de ahora, las entidades estarán obligadas a ofrecer información clara y precisa sobre las condiciones del producto en el momento de firmar el contrato de suscripción y periódicamente hasta la fecha de su cancelación.
La nueva normativa también exige que las entidades verifiquen antes de la firma del contrato la capacidad de pago del cliente, y se aseguren de que pueden cubrir sin problemas la cuantía anual del préstamo contratado, al tiempo que deben permitir al cliente amortizar un mínimo anual del 25% del crédito para evitar situaciones de endeudamiento insostenibles. Además, están obligadas a informar al Banco de España de aquellos clientes que tengan créditos superiores a 1.000 euros, frente a la obligación anterior de hacerlo pasados los 9.000 euros.
El problema de las revolving
Según un estudio de la fintech Agencia Negociadora, dedicada a la intermediación hipotecaria, «las tarjetas revolving se han convertido en el más pernicioso lastre en la estructura del endeudamiento en crédito al consumo de las familias españolas», con un aumento del 14% al 26% del total de deudas en tan solo tres años.
No obstante, BBVA puntualiza que «se hace constar que no se ha tomado ninguna decisión en relación con esta potencial operación de fusión y que no existe certeza alguna de que se llegue a adoptar, en ese caso, sobre los términos y condiciones de una eventual operación».
BBVA está asesorada por JP Morgan, mientras que Sabadell cuenta con el consejo de Goldman Sachs, a quien ya había contratado para explorar sus opciones financieras de cara al futuro.
Otras negociaciones de fusión
Pero no son los únicos bancos en negociaciones, pues Liberbank y Unicaja también han dado los pasos formales (contratación de bancos de inversión y asesores para realizar las diligencias). Según han informado varios medios a lo largo de estas últimas semanas, la entidad malagueña parece que estaría dispuesta a ceder ante la asturiana y aceptar la ecuación de canje que había rechazado hacía más de un año.
Tras el anuncio, Liberbank se disparó en un 4,4%, mientras que Unicaja subió un 3,8% en Bolsa.
El presidente de Unicaja, Manuel Azuaga, ha declarado recientemente que «la necesaria dotación de un importante volumen de provisiones para hacer frente al coronavirus y la persistencia de tipos de interés reducidos e incluso negativos, han acentuado los retos de la banca, incrementándose las dificultades para obtener niveles de solvencia y rentabilidad adecuados. Por ello, la reducción de costes los costes operativos, debe compatibilizarse con inversiones para la transformacióndigital y la obtención de ganancias de eficiencia a las que pueden contribuir fusiones mediante la reducción de gastos de estructura y la obtención de sinergias».
Estaremos atentos a todos estos movimientos y a las repercusiones que tendrán para los clientes de estos bancos, pues, de concluirse de manera satisfactoria, estaríamos ante un gran avance en la concentración del sector bancario español, pasando de las seis entidades que existen actualmente (Bankia, Bankinter, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Santander) a solo cuatro, a la que se sumaría la unión de Liberbank y Unicaja.
Banco Santander, tras anunciar la desaparición de la cuenta 1, 2, 3 y la unificación de todas sus cuentas, ha empezado a advertir a sus clientes que, si no contratan algún producto adicional, a partir de febrero se les aplicarán comisiones de unos 20 euros mensuales (240 anuales).
No se verán afectadas serán la Cuenta Smart, Mini y de Pago Básica, que se mantendrán tal y como están.
El saqueo del BBVA
BBVA, por su parte, endurece los requisitos de tal forma que parece imposible librarse de las comisiones que muchos clientes llevan ya años denunciando como estafa.
Para los mayores de 29 años, el importe mínimo de la nómina domiciliada pasa a ser de 600 a 800 euros mensuales, además del requisito de tener al menos cinco recibos domiciliados, o bien, utilizar al menos 7 veces la tarjeta de crédito (se modifica la definición de tarjeta activa eliminando las disposiciones en efectivo en cajeros automáticos y las compras con tarjeta de débito) durante 4 meses.
Asimismo, BBVA modificará la tarifa estándar aplicable a las transferencias individuales con abono al día siguiente hábil realizadas desde una oficina, que situará en el 0,4%, con una comisión mínima de 6 euros. En el caso de las transferencias urgentes, la comisión será del 0,5% o de un mínimo de 15 euros. Las transferencias online no tendrán ningún cambio.
Bankinter y Sabadell
Bankinter obligará a domiciliar una nómina de más de 800 euros de forma mensual, pagar recibos en la cuenta y realizar tres compras al trimestre con la tarjeta de crédito Combo, asociada a la cuenta. La cuota de mantenimiento es de 45 euros al año, más 60 euros por la tarjeta.
Sabadell exigirá a los mayores de 29 años una nómina, pensión o ingreso regular mensual mínimo de 700 euros para pagar 15 euros mensuales en lugar de los 30 estipulados. Asimismo, da la posibilidad de no tener comisiones en la versión Plus, siempre y cuando haya saldos de ahorro o inversión superiores a 30.000 euros y se haya realizado una compra al mes con la tarjeta de crédito.
La banca tradicional intenta compensar así los tipos de interés negativos, pero en su estrategia se olvida de que hay bancos exclusivamente online sin comisiones, como ING, EVO Banco, etc. y que los clientes, ante tanto saqueo, pueden irse en tan solo un clic.