Así, la entrada en vigor de la Orden Ministerial del Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital publicada en el BOE núm. 203, de 27 de julio de 2020, páginas 58048 a 58063, se ha producido el 2 de enero de este año, en plenas fiestas navideñas y con los regalos de Reyes aún por comprar, aunque algunas disposiciones no lo harán hasta finales de mes e, incluso, hasta julio de 2022.
Nueva normativa
La finalidad de la nueva normativa es imponer un mayor control a la comercialización de estos productos financieros que han llegado a ser calificados por el Tribunal Supremo como «usura».
A partir de ahora, las entidades estarán obligadas a ofrecer información clara y precisa sobre las condiciones del producto en el momento de firmar el contrato de suscripción y periódicamente hasta la fecha de su cancelación.
La nueva normativa también exige que las entidades verifiquen antes de la firma del contrato la capacidad de pago del cliente, y se aseguren de que pueden cubrir sin problemas la cuantía anual del préstamo contratado, al tiempo que deben permitir al cliente amortizar un mínimo anual del 25% del crédito para evitar situaciones de endeudamiento insostenibles. Además, están obligadas a informar al Banco de España de aquellos clientes que tengan créditos superiores a 1.000 euros, frente a la obligación anterior de hacerlo pasados los 9.000 euros.
El problema de las revolving
Según un estudio de la fintech Agencia Negociadora, dedicada a la intermediación hipotecaria, «las tarjetas revolving se han convertido en el más pernicioso lastre en la estructura del endeudamiento en crédito al consumo de las familias españolas», con un aumento del 14% al 26% del total de deudas en tan solo tres años.
En este periodo se suma, además, la terrible circunstancia de la pandemia, que ha provocado pérdida de empleos, Expedientes de Regulación Temporal de Empleo, retrasos en los pagos del SEPE, por lo que para muchas personas es complicado conseguir el ingreso mínimo de 600 euros al mes que exige el banco para no hacer estos cobros.
El hartazgo es tal que incluso clientes con personalidad jurídica, como asociaciones sin ánimo de lucro, han anunciado que cerrarán sus cuentas.
Estafa BBVA 4
Por si esto fuera poco, desde el banco han anunciado ya un endurecimiento de los requisitos: Para los mayores de 29 años, el importe mínimo de la nómina domiciliada pasa a ser de 600 a 800 euros mensuales, además de la exigencia de tener al menos cinco recibos domiciliados, o utilizar al menos 7 veces la tarjeta de crédito (se modifica la definición de tarjeta activa eliminando las disposiciones en efectivo en cajeros automáticos y las compras con tarjeta de débito) durante 4 meses.
Un ‘truco’ para evitar esto es hacer que alguien de confianza transfiera esa cantidad mínima a la cuenta todos los meses y luego devolvérsela, aunque lo más honesto y lo que más beneficiaría en conjunto a la reputación de la banca y la confianza de los clientes en ella sería una regulación para prohibir este tipo de prácticas, así como la aceptación y la predisposición de las entidades bancarias a mostrar un rostro más humano al menos con quienes más lo necesitan.
Mientras tanto, los pasos a seguir son: realizar una reclamación al Defensor del Cliente y, una vez obtenida la respuesta (negativa) del BBVA, acudir directamente al Banco de España con toda la documentación para que sea este organismo el que resuelva.
Las prejubilaciones en el sector bancario son una de las formas tradicionales de solventar los procesos de despidos colectivos, que desde 2010 ascienden a 67, según datos de UGT recogidos en Cinco Días. Las nuevas fusiones anunciadas por entidades como CaixaBank y Bankia traerán ajustes de plantilla, aunque las condiciones de salida difieren de otras épocas.
Condiciones de las prejubilaciones
A comienzos de la década de 2010 las prejubilaciones que ofrecieron bancos como BMN, Novaxacaixagalicia, Cajastur, Caja Madrid o Banca Cívica contemplaban el cobro de entre el 83% del sueldo (en el caso de Banca Cívica, 83,5% en el de Cajasol) y el 94% (Caja Madrid) y se podían acoger a ellas trabajadores de más de 55 años.
Entre 2012 y 2016 las jubilaciones anticipadas variaron la edad requerida (CaixaBank la aumentó a 59 años, pero otros bancos la redujeron a 53 y 54 años) y se rebajaron los sueldos, con un 75% como cifra habitual, con algunos casos por debajo, como CaixaBank, Bankia o Ceiss, con el 60%.
Condiciones de las prejubilaciones en la banca. Gráfico elaborado y publicado por Cinco Días con datos proporcionados por UGT.
En la actualidad, un trabajador de banca solo podrá acogerse a esta modalidad de baja a una edad en torno a los 50 años, pero su porcentaje de salario no superará en ningún caso el 80% y se situará mayoritariamente en el 60%.
Las prejubilaciones que vienen
Banco Santander ha propuesto recientemente a los sindicatos una salida de más de 4.000 trabajadores con indemnizaciones de 30 días por año trabajado para los empleados menores de 55 años que abandonen la entidad, con un máximo de 20 mensualidades, mientras que para aquellos que superen esa edad y lleven en el banco más de 15 años ofrece prejubilaciones que van desde el 55% hasta el 70% del salario pensionable, en función de la edad.
Desde UGT se considera que el ajuste propuesto es “inadmisible por desproporcionado” y que «que se puede establecer un nuevo modelo organizativo y productivo que cuente absolutamente con todas las personas que forman actualmente la plantilla de Banco Santander«.
En cuanto a la absorción de Bankia por CaixaBank, en septiembre de este año UGT y CCOO solicitaban prolongar en el tiempo el ajuste tras la fusión para evitar salidas traumáticas, recurriendo preferiblemente a prejubilaciones y salidas voluntarias.
En la intervención realizada por UGT en la Junta de Accionistas de CaixaBank instaron a «minimizar el impacto de la fusión en el número de puestos de trabajo, primar la voluntariedad, mantener las condiciones laborales y realizar una integración ejemplar de la plantilla de Bankia» sin «abandonar el camino de los valores sociales de CaixaBank» que siempre la han «diferenciado».
La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha impuesto una sanción de cinco millones de euros a BBVA por tres vulneraciones del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).
En concreto, le ha impuesto una sanción de tres millones de euros por una infracción muy grave del artículo 6 del RGPD, en cuanto a la fórmula utilizada para recabar el consentimiendo de sus clientes, y otra de dos millones por una infracción leve al haber vulnerado los artículos 13 y 14, referidos a los datos obtenidos de los interesados.
Según informa la AEPD, la política de privacidad de la entidad bancaria no era clara y vulneraba el principio de legitimación. Es decir, no captaba bien los consentimientos y las bases jurídicas utilizadas para determinados tratamientos no eran correctos.
Además, la resolución de la Agencia impone una serie de medidas coercitivas que obligan a BBVA a reformular en un plazo de seis meses su sistema de gestión de protección de datos en relación con el deber de información y obtención del consentimiento.
BBVA puede interponer un recurso de reposición ante la AEPD y acudir a la Audiencia Nacional en vía contenciosa para recurrir la sanción.
La sanción más alta de la historia de la AEPD
Se trata de la multa más alta de la historia impuesta por la Agencia. Hasta ahora, la sanción más elevada había sido contra Facebook, de 1,2 millones de euros, al constatar que la red social recopilaba, almacenaba y utilizaba datos, incluso los especialmente protegidos, para fines publicitarios sin el consentimiento de los usuarios.
Con esta resolución la AEPD se alinea con el resto de autoridades de protección de datos europeas, que ya han impuesto multas similares a otras entidades y multinacionales por vulneraciones de la normativa de protección de datos.
No obstante, BBVA puntualiza que «se hace constar que no se ha tomado ninguna decisión en relación con esta potencial operación de fusión y que no existe certeza alguna de que se llegue a adoptar, en ese caso, sobre los términos y condiciones de una eventual operación».
BBVA está asesorada por JP Morgan, mientras que Sabadell cuenta con el consejo de Goldman Sachs, a quien ya había contratado para explorar sus opciones financieras de cara al futuro.
Otras negociaciones de fusión
Pero no son los únicos bancos en negociaciones, pues Liberbank y Unicaja también han dado los pasos formales (contratación de bancos de inversión y asesores para realizar las diligencias). Según han informado varios medios a lo largo de estas últimas semanas, la entidad malagueña parece que estaría dispuesta a ceder ante la asturiana y aceptar la ecuación de canje que había rechazado hacía más de un año.
Tras el anuncio, Liberbank se disparó en un 4,4%, mientras que Unicaja subió un 3,8% en Bolsa.
El presidente de Unicaja, Manuel Azuaga, ha declarado recientemente que «la necesaria dotación de un importante volumen de provisiones para hacer frente al coronavirus y la persistencia de tipos de interés reducidos e incluso negativos, han acentuado los retos de la banca, incrementándose las dificultades para obtener niveles de solvencia y rentabilidad adecuados. Por ello, la reducción de costes los costes operativos, debe compatibilizarse con inversiones para la transformacióndigital y la obtención de ganancias de eficiencia a las que pueden contribuir fusiones mediante la reducción de gastos de estructura y la obtención de sinergias».
Estaremos atentos a todos estos movimientos y a las repercusiones que tendrán para los clientes de estos bancos, pues, de concluirse de manera satisfactoria, estaríamos ante un gran avance en la concentración del sector bancario español, pasando de las seis entidades que existen actualmente (Bankia, Bankinter, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Santander) a solo cuatro, a la que se sumaría la unión de Liberbank y Unicaja.
Banco Santander, tras anunciar la desaparición de la cuenta 1, 2, 3 y la unificación de todas sus cuentas, ha empezado a advertir a sus clientes que, si no contratan algún producto adicional, a partir de febrero se les aplicarán comisiones de unos 20 euros mensuales (240 anuales).
No se verán afectadas serán la Cuenta Smart, Mini y de Pago Básica, que se mantendrán tal y como están.
El saqueo del BBVA
BBVA, por su parte, endurece los requisitos de tal forma que parece imposible librarse de las comisiones que muchos clientes llevan ya años denunciando como estafa.
Para los mayores de 29 años, el importe mínimo de la nómina domiciliada pasa a ser de 600 a 800 euros mensuales, además del requisito de tener al menos cinco recibos domiciliados, o bien, utilizar al menos 7 veces la tarjeta de crédito (se modifica la definición de tarjeta activa eliminando las disposiciones en efectivo en cajeros automáticos y las compras con tarjeta de débito) durante 4 meses.
Asimismo, BBVA modificará la tarifa estándar aplicable a las transferencias individuales con abono al día siguiente hábil realizadas desde una oficina, que situará en el 0,4%, con una comisión mínima de 6 euros. En el caso de las transferencias urgentes, la comisión será del 0,5% o de un mínimo de 15 euros. Las transferencias online no tendrán ningún cambio.
Bankinter y Sabadell
Bankinter obligará a domiciliar una nómina de más de 800 euros de forma mensual, pagar recibos en la cuenta y realizar tres compras al trimestre con la tarjeta de crédito Combo, asociada a la cuenta. La cuota de mantenimiento es de 45 euros al año, más 60 euros por la tarjeta.
Sabadell exigirá a los mayores de 29 años una nómina, pensión o ingreso regular mensual mínimo de 700 euros para pagar 15 euros mensuales en lugar de los 30 estipulados. Asimismo, da la posibilidad de no tener comisiones en la versión Plus, siempre y cuando haya saldos de ahorro o inversión superiores a 30.000 euros y se haya realizado una compra al mes con la tarjeta de crédito.
La banca tradicional intenta compensar así los tipos de interés negativos, pero en su estrategia se olvida de que hay bancos exclusivamente online sin comisiones, como ING, EVO Banco, etc. y que los clientes, ante tanto saqueo, pueden irse en tan solo un clic.
Todos los medios de comunicación hablan de una gran crisis de beneficios en la banca. Lo cierto es que los resultados del primer semestre de año no son precisamente positivos para los grandes bancos españoles, pero aun así, de cara la opinión pública, es complicado vender como crisis estas cifras:
Crisis de beneficios en Bankia
Bankia ha obtenido un beneficio neto de 142 millones de euros durante el primer semestre del ejercicio, un 64% inferior al obtenido hace un año, debido a las provisiones para hacer frente a posibles contingencias como consecuencia de la situación generada por el coronavirus.
La entidad ha efectuado una dotación de provisiones de carácter extraordinario de 185 millones de euros que, sumados a los 125 millones del primer trimestre, alcanzan los 310 millones. El objetivo de estas dotaciones es reforzar todavía más el balance y contar así con la máxima flexibilidad para atender las necesidades financieras futuras de los clientes.
Banco Sabadell
El grupo Banco Sabadell ha cerrado el primer semestre de 2020 con un beneficio neto atribuido de 145 millones de euros un 72,7% inferior en términos interanuales tras acumular las provisiones requeridas por un total de 1.089 millones de euros (968 millones de euros Ex TSB) por la actualización de los modelos de IFRS9 que incorporan los nuevos escenarios macroeconómicos por el Covid-19.
Estas dotaciones suponen un coste del riesgo de crédito de 107pbs, en línea con el objetivo.
Los ingresos del negocio bancario (margen de intereses + comisiones netas) alcanzan los 2.378 millones, un 5,3% menos en términos interanuales y mantienen su solidez pese a un trimestre excepcional.
Banco Santander
Banco Santander obtuvo un beneficio ordinario de 1.908 millones de euros en el primer semestre de 2020, un 48% menos que en el mismo periodo del año anterior, por las mayores provisiones relacionadas con la pandemia de la covid-19.
José Antonio Álvarez, CEO de Santander
La entidad ha ejecutado una histórica revisión del fondo de comercio y de los DTA, sin efecto en liquidez ni capital, ante el deterioro de las perspectivas económicas por la crisis y ello ha dado lugar a una pérdida atribuida de 10.798 millones de euros en el primer semestre.
El consejo de administración tiene la intención de que se pague un dividendo correspondiente a 2019 en nuevas acciones equivalente a 0,10 euros por acción. El consejo tiene la intención de aplicar una política de dividendo 100% en efectivo tan pronto como las condiciones de mercado se normalicen, sujeto a la recomendación y las aprobaciones regulatorias. Por ello, el banco se ha reservado seis puntos básicos de capital CET1 en el trimestre para un posible dividendo en efectivo con cargo a los resultados de 2020.
BBVA
Por su parte, Onur Genç, consejero delegado de BBVA, anunciaba 636 millones de euros de beneficios, «la mitad de lo que reportamos hace un año, pero más del doble si lo comparamos con el resultado anunciado en el primer trimestre del año, excluyendo el ajuste del fondo de comercio».
En este caso la crisis de beneficios se nota más, pues BBVA perdió 1.157 millones de euros durante el primer semestre del año tras encajar un impacto de 2.084 millones por el ajuste contable en el fondo de comercio de Estados Unidos y por las provisiones efectuadas ante potenciales deterioros por la crisis del covid-19, que en el segundo trimestre ascendieron a 644 millones.
CaixaBank
El Grupo CaixaBank obtuvo en el primer semestre del año un beneficio atribuido de 205 millones de euros, un 67% menos respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, después de realizar, durante estos seis primeros meses, una provisión extraordinaria de 1.155 millones de euros y anticiparse así a impactos futuros por los efectos económicos del Covid-19. En el primer trimestre se dotaron 400 millones y, en el segundo, se ha registrado una provisión de 755 millones. Asimismo, los resultados de 2019 estuvieron marcados por el impacto del acuerdo laboral (978 millones de euros).
Hasta el 30 de junio, CaixaBank ha aprobado un total de 357.488 solicitudes de moratoria de sus clientes en España, que afectan a una cartera de 9.848 millones de euros. Como entidad asociada a la CECA, además de adherirse a la moratoria hipotecaria y de préstamos al consumo planteada por el Gobierno ha apoyado la moratoria sectorial, ampliando la duración de las moratorias legales en el pago de estos créditos, y extendiéndolas más allá de los colectivos vulnerables incluidos en el Real Decreto Ley.
Gonzalo Gortázar, Consejero Delegado de CaixaBank
Como podemos ver, se trata de una crisis de beneficios, sí, pero no es el fin del mundo, ni mucho menos. Además, la banca se encuentra en estos momentos en buenos niveles de liquidez y solvencia, y las empresas y las familias con un nivel de endeudamiento mucho menor, y eso nos pone en un panorama mucho mejor que el de la crisis financiera de 2008.
Un total de 16 bancos europeos, entre los que se encuentran los españoles Banco Santander, BBVA y CaixaBank han acordado el futuro lanzamiento de una Iniciativa de Pagos Europea (EPI, en inglés) que pueda usarse en todo el territorio común y elimine la fragmentación actual.
En qué consiste la Iniciativa de Pagos Europea
La Iniciativa de Pagos Europea surge con el objetivo de dar respuesta a la petición de comerciantes y consumidores para el desarrollo de iniciativas de pago con un enfoque paneuropeo.
Esta EIP aprovechará pagos instantáneos (“SEPA Instant Credit Transfer, SCT Inst”) e incluirá una tarjeta de pagos común para los consumidores y comercios de toda Europa, un monedero electrónico y funciones de pago entre particulares (“P2P”).
La solución se añadirá a las ya existentes ofrecidas por los sistemas de pago internacionales y pretende convertirse en el medio de pago preferido para los consumidores y comerciantes europeos en todo tipo de transacciones, tanto las realizadas de forma presencial o en línea, como las retiradas de efectivo y los pagos electrónicos entre particulares.
Grandes bancos de la eurozona inician la fase de implementación de una nueva solución de pagos común, la Iniciativa de Pagos Europea (EPI)
Un proyecto paneuropeo
La creación de esta Iniciativa de Pagos Europea contribuirá, asimismo, a la implementación de la agenda política de las autoridades públicas, tanto europeas como nacionales, mediante la creación de una solución verdaderamente europea en el ámbito de los pagos, la banca y la tecnología que elimine la fragmentación y permita el pago digital a los ciudadanos.
EPI también pretende alinear el ecosistema europeo de pagos de los bancos, comercios, adquirientes y prestadores de servicios de pago, con lo cual contribuirá al fortalecimiento del Mercado Único y a la Agenda Digital europea.
El inicio de la fase de implementación se materializará durante las próximas semanas mediante la creación de una compañía transitoria en Bruselas (Bélgica), que establecerá unos hitos claros, entre los cuales se incluyen la definición de la hoja de ruta técnica y operativa y el inicio del desarrollo de una solución que ofrezca la mejor experiencia de usuario. Cada banco evaluará el desempeño de esta compañía antes de incorporarse a la compañía definitiva que lanzará EPI al mercado.
Otros proveedores de servicios de pago están invitados a unirse a esta iniciativa. Hasta finales de 2020, otros actores del mercado europeo, bancos individuales o consorcios bancarios, así como terceros prestadores de servicios de pago, pueden solicitar su entrada en EPI como fundadores. Está previsto que comience a operar en 2022.
Los índices de sostenibilidad de Dow Jones, lanzados en 1999, son una familia de índices que evalúan el desempeño de sostenibilidad de miles de compañías que cotizan en bolsa, y están operados bajo una asociación estratégica entre Dow Jones Indices de S&P y RobecoSAM.
La firma presidida por Ana Patricia Botín ostenta la categoría de banco más sostenible del mundo, con 86 puntos sobre un máximo de 100, debIdo a su continuo progreso hacia la vinculación con los clientes, la creación de empleo, el crecimiento inclusivo y la lucha contra el cambio climático a través del impulso a la economía verde.
CaixaBank ha obtenido la máxima puntuación en las áreas de protección de la privacidad, acción social y filantropía e inclusión financiera. Los analistas del DJSI han destacado positivamente también otros aspectos como la gestión del riesgo, políticas contra la corrupción y prevención del blanqueo, seguridad de la información, estrategia contra el cambio climático y desarrollo del capital humano.
La entidad catalana aparece por octavo año consecutivo en este índice de sostenibilidad gracias a su compromiso con los negocios verdes (préstamos verdes, líneas de ecofinanciación, promoción de vivienda verde, etc.).
CaixaBank se ha unido también a la Iniciativa Financiera del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP FI), que cuenta con tres objetivos principales: el compromiso con el desarrollo sostenible, la gestión de la sostenibilidad y la concienciación pública.
Sostenibilidad en otros sectores
El ranking en el área de Construcción e Ingeniería lo lidera Ferrovial, que puntúa muy elevado en materialidad, ecoeficiencia y estrategia climática.
Dentro de las aseguradoras es Mapfre la única que aparece, por segundo año consecutivo, en este índice.
En total, el DJSI ha incluido a 318 empresas, de un total de 3.517 analizadas de 47 países del mundo.
Por su parte, en el índice europeo, que se ha revalorizado en los últimos 18 años un 134,14% y está compuesto por más de un centenar de empresas, este año figuran, al igual que en 2018, 14 españolas: Amadeus, BBVA, Banco Santander, Bankinter, CaixaBank, Enagás, Ferrovial, Siemens Gamesa Renewable Energy, Naturgy Energy Group, Iberdrola, Inditex, Telefónica, Bankia y ACS.
Sé cuándo BBVA vuelve a las andadas con la estafa de las comisiones abusivas cuando a este post que escribí hace tiempo comienzan a llegar comentarios de clientes muy enfadados con las malas prácticas de su banco. En efecto, un nuevo cobro se ha cernido sobre quien no ha podido ingresar más de 600 euros en su cuenta en este semestre.
Nuevo cobro, viejas comisiones
A pesar de que las reclamaciones interpuestas en el Banco de España por muchos clientes han resultado favorables y BBVA ha tenido que reintegrar los importes, dichos clientes siguen quejándose de que una y otra vez cada seis meses se produce un nuevo cobro de estas cantidades en concepto de «comisiones-intereses-gastos».
Recordamos que las comisiones que se están liquidando para aquellos que no ingresen mensualmente un mínimo de 600 euros en la cuenta son de 30 euros semestrales más 0,60 euros por apunte, es decir, por cada operación común y corriente que realicen en esos seis meses, que, sumadas, llegan a superar los 100 y los 200 euros.
El ingreso de 600 euros ha de hacerse, asimismo, de una sola vez, y en ningún caso aceptan ingresos que se produzcan desde cajeros, unas condiciones en mi opinión leoninas, y más en un momento de pandemia en el que muchos trabajadores han tenido que esperar para el cobro de los ERTEs, se han visto sin empleo o se han quedado directamente sin ingresos si no tenían contrato ni estaban dados de alta de autónomos.
¿Fallos de digitalización o sustracción al descuido?
Algunos usuarios denuncian que tienen varias cuentas con el banco y, para no tener que estar sometidos a ese régimen de comisiones abusivas, se realizan traspasos entre sus cuentas, pero se les cobran de igual manera los cargos. Y cuando elevan la queja al departamento de reclamaciones del propio banco, este servicio les comunica que se trata de un error de la aplicación, que no reconoce los traspasos entre cuentas como un ingreso externo.
Es curioso que un banco que se señala a la cabeza de la inversión en digitalización y experiencia de usuario, y que en algunos rankings compita con CaixaBank (que, por cierto, ha revalidado la primera posición en el ranking español Mejor Banco en España 2020 y Mejor Banco en Europa Occidental 2020 por la revista Global Finance por sexto año consecutivo y es destacado, por segunda vez, entre los mejores bancos del continente europeo), mantenga durante tres años un error tan grave en su aplicación.
Los clientes, indignados, comentan en las redes sociales que sienten que están ante un «robo» al descuido, pues tener que reclamar cada seis meses la devolución de estos cobros ya no puede tratarse de un simple fallo. Términos como «mafia», «ladrones», «estafa», «estafadores», «usureros» son los más relacionados con el banco en los últimos días en Twitter.
Por otra parte, uno no puede evitar preguntarse qué está haciendo el Banco de España para que esto siga ocurriendo pese a las resoluciones a favor de muchísimos afectados.