Categoría: Empresas

  • Fyre Festival: la fiesta que nunca fue

    Fyre Festival: la fiesta que nunca fue

    Existe un momento en la historia reciente del capitalismo que funciona como parábola perfecta de la era Instagram: miles de jóvenes adinerados varados en una isla del Caribe, rodeados de tiendas de emergencia empapadas y sándwiches de queso triste, mientras descubren que el festival de lujo por el que pagaron hasta 12.000 dólares nunca existió más allá de un video promocional. Fyre Festival no fue solo un desastre logístico; fue el ensayo general de una forma de estafa que definiría la década siguiente: la monetización de la aspiración mediante influencers, la venta de experiencias que existen únicamente como contenido, y la fe ciega en que si algo parece lujoso en una pantalla, debe ser real.

    Billy McFarland tenía 25 años cuando concibió Fyre Festival como extensión de Fyre Media, una startup supuestamente dedicada a conectar celebridades con marcas para eventos. McFarland ya arrastraba un historial de emprendimientos dudosos, incluyendo una tarjeta de crédito exclusiva llamada Magnises que prometía acceso VIP a eventos y que acabó siendo poco más que una tarjeta de débito con pretensiones. Pero nada de eso importaba en el ecosistema donde McFarland operaba: el mundo de los emprendedores jóvenes, carismáticos y bien conectados donde el historial se borra con cada nuevo pitch deck.

    La genialidad maligna de Fyre Festival residió en su estrategia de marketing. McFarland y su socio, el rapero Ja Rule, produjeron un video promocional que se convertiría en caso de estudio de manipulación aspiracional. Supermodelos como Kendall Jenner, Bella Hadid y Emily Ratajkowski aparecían retozando en yates, nadando con cerdos en playas cristalinas, prometiendo una experiencia que fusionaba Coachella con un resort de lujo en las Bahamas. El video no contenía información práctica sobre el festival —ni cartel de artistas, ni detalles de alojamiento, ni logística de transporte— porque la información práctica era irrelevante. Lo que vendía era un sentimiento: la pertenencia a una élite dorada que vive experiencias inaccesibles para el común de los mortales.

    El papel de los influencers fue determinante. Más de 400 cuentas de Instagram con millones de seguidores publicaron simultáneamente un cuadrado naranja promocionando Fyre Festival. Kendall Jenner cobró 250.000 dólares por un solo post. Ninguna de estas publicaciones incluía la etiqueta de contenido patrocinado que la ley exige. Era publicidad encubierta a escala industrial, diseñada para crear la ilusión de que las personas más deseables del planeta estaban entusiasmadas con un evento del que no sabían absolutamente nada.

    Las entradas se agotaron en minutos. Los compradores pagaron entre 500 y 12.000 dólares por paquetes que prometían villas de lujo, comida gourmet preparada por chefs estrella, y actuaciones de artistas como Blink-182 y Major Lazer. Lo que no sabían es que McFarland no había reservado alojamiento, no había contratado catering, no había construido infraestructura, y no había pagado a la mayoría de los artistas. El dinero de las entradas se gastaba tan rápido como entraba en mantener la ilusión de que el proyecto avanzaba.

    Los empleados de Fyre Media que intentaron alertar sobre el desastre inminente fueron ignorados o despedidos. Documentos internos revelan que semanas antes del festival, el equipo sabía que era imposible cumplir lo prometido. La opción sensata —cancelar y devolver el dinero— fue descartada porque habría expuesto la estafa. McFarland prefirió huir hacia adelante, confiando en que de alguna manera, mágicamente, las cosas se resolverían.

    No se resolvieron. Los asistentes llegaron a Great Exuma el 27 de abril de 2017 para encontrar un campamento de refugiados improvisado. Las villas de lujo eran tiendas de campaña FEMA rescatadas de algún desastre humanitario. La comida gourmet era pan de molde con queso y ensalada en envases de poliestireno. No había agua potable suficiente, ni baños adecuados, ni seguridad, ni transporte de vuelta. El equipaje de los asistentes fue volcado en un aparcamiento para que cada uno buscara el suyo en la oscuridad.

    Las redes sociales, que habían creado el monstruo, lo destruyeron con la misma velocidad. La imagen del sándwich de queso triste se viralizó instantáneamente, convirtiéndose en símbolo de la distancia entre expectativa y realidad. Los asistentes, muchos de ellos influencers menores que habían venido a crear contenido, documentaron el caos en tiempo real. En cuestión de horas, Fyre Festival pasó de ser el evento del año a ser la broma del año.

    McFarland fue arrestado y condenado a seis años de prisión por fraude. Ja Rule, que alegó desconocer los problemas, evitó cargos criminales pero enfrentó múltiples demandas civiles. Las modelos e influencers que promocionaron el festival no sufrieron consecuencia alguna, estableciendo un precedente preocupante: quienes amplifican estafas mediante su plataforma pueden cobrar millones sin responsabilidad cuando la estafa colapsa.

    Fyre Festival dejó lecciones que el mundo del marketing prefirió ignorar. Demostró que la economía de la influencia opera sin salvaguardas: cualquiera puede pagar a celebridades para promocionar cualquier cosa, y el público carece de herramientas para distinguir entusiasmo genuino de publicidad pagada. Demostró que la aspiración es explotable a escala industrial, que existe un mercado masivo de personas dispuestas a pagar fortunas por la mera posibilidad de pertenecer a un mundo que ven en Instagram. Y demostró que la estafa más efectiva no necesita prometer rendimientos financieros; basta con prometer experiencias, pertenencia, exclusividad.

    Billy McFarland salió de prisión en 2022 y, fiel a su naturaleza, anunció inmediatamente planes para Fyre Festival II. Porque en la economía de la atención, incluso el fracaso más espectacular es una marca reconocible, y siempre habrá alguien dispuesto a comprar una entrada para el desastre.

  • WeWork y la mística del coworking

    WeWork y la mística del coworking

    Hay un género cinematográfico menor, casi un subgénero del thriller financiero, que podríamos denominar la caída del mesías corporativo. Enron tuvo su película, Theranos su documental, Madoff su miniserie. WeWork, la empresa que convirtió el alquiler de escritorios en una religión valorada en 47.000 millones de dólares, merece un lugar destacado en ese panteón. No porque su estafa fuera la más sofisticada —fue, de hecho, asombrosamente simple—, sino porque reveló con claridad meridiana la credulidad patológica de un ecosistema inversor que había perdido todo contacto con la realidad.

    Adam Neumann era, en el sentido más literal del término, un vendedor de humo con acento. Israelí de nacimiento, criado en un kibutz, alto, carismático, con una melena de profeta bíblico y una esposa que se presentaba como su socia espiritual, Neumann encarnaba el arquetipo del fundador visionario que Silicon Valley venera con fervor cuasi-religioso. Hablaba de consciencia, de comunidad, de elevar la consciencia mundial. También bebía tequila en reuniones de directorio, fumaba marihuana en jets privados, y gastaba el dinero de los inversores con una prodigalidad que habría sonrojado a un monarca absolutista.

    El negocio subyacente de WeWork era tan antiguo como el capitalismo inmobiliario: arrendar espacios a largo plazo y subarrendarlos a corto plazo. Es el modelo de cualquier hotel, de cualquier aparcamiento, de cualquier trastero de alquiler. No hay nada inherentemente malo en él, pero tampoco hay nada inherentemente tecnológico. WeWork añadió cerveza artesanal, mesas de ping-pong, y una estética de startup californiana. Llamó a sus clientes miembros, como si fueran acólitos de un club exclusivo. Y, crucialmente, se autodefinió como una empresa tecnológica.

    Esta última decisión fue la clave de la estafa. Una inmobiliaria se valora por sus activos, sus flujos de caja, sus contratos. Los múltiplos son modestos porque el negocio es maduro y competitivo. Una empresa tecnológica, en cambio, se valora por su potencial de crecimiento exponencial, por efectos de red que aún no existen, por la promesa de dominar mercados que aún no se han definido. Al presentarse como tech, WeWork accedió a valoraciones que ninguna inmobiliaria podría soñar.

    El papel de SoftBank merece un análisis detenido. Masayoshi Son, el fundador de SoftBank, se reunió con Neumann durante apenas doce minutos —según la leyenda que ambos cultivaron— antes de decidir invertir 4.400 millones de dólares. Son declaró que vio en Neumann una versión joven de sí mismo, un visionario incomprendido por mentes pequeñas. Lo que vio, en realidad, fue un espejo de su propia megalomanía: alguien dispuesto a quemar capital indefinidamente en persecución de escala, bajo la teoría de que el ganador se lleva todo.

    La inyección de capital de SoftBank permitió a WeWork crecer a velocidad suicida. La empresa alquilaba edificios enteros en las ubicaciones más caras del mundo, los reformaba con la estética de un dormitorio universitario de élite, y los llenaba de startups y freelancers seducidos por la promesa de pertenecer a algo. Cada nueva ubicación perdía dinero desde el primer día. No importaba: el objetivo no era la rentabilidad, sino la narrativa de crecimiento que justificaría la siguiente ronda de financiación.

    Los números, cuando finalmente se hicieron públicos en el prospecto de salida a bolsa de 2019, revelaron la magnitud del desastre. WeWork perdía dos dólares por cada dólar que ingresaba. Sus contratos de arrendamiento comprometían a la empresa por décadas, mientras sus subarrendatarios podían marcharse con semanas de preaviso. El descalce temporal era una bomba de relojería: cualquier recesión económica provocaría una estampida de miembros mientras WeWork seguía atrapada pagando alquileres astronómicos.

    Pero lo verdaderamente obsceno del prospecto no fueron los números, sino el lenguaje. WeWork se describía a sí misma como una empresa dedicada a elevar la consciencia mundial. La palabra comunidad aparecía 150 veces. La palabra beneficio, casi ninguna. Era un documento de fe, no de finanzas, y los inversores institucionales que lo leyeron reaccionaron con una mezcla de incredulidad y horror.

    La salida a bolsa fue cancelada. El valor de la empresa se desplomó de 47.000 millones a menos de 10.000 millones en cuestión de semanas. Adam Neumann fue forzado a dimitir, pero no sin antes negociar un paquete de salida de 1.700 millones de dólares —mil setecientos millones por destruir una empresa—. SoftBank, atrapado en su propia creación, tuvo que inyectar miles de millones adicionales para evitar la bancarrota inmediata.

    La estafa de WeWork no fue, técnicamente, un fraude. Neumann no falsificó libros contables ni mintió sobre productos inexistentes. Su delito fue más sutil: vendió una narrativa que sabía insostenible a inversores que querían creerla. Explotó la disposición de Silicon Valley a suspender el escepticismo ante fundadores carismáticos. Convirtió la pérdida de dinero en virtud y el crecimiento en religión.

    El epílogo es instructivo. WeWork finalmente salió a bolsa en 2021 mediante una SPAC —otro vehículo de dudosa reputación que analizaremos más adelante—. La valoración fue de 9.000 millones de dólares, una fracción de su pico. En 2023, la empresa se declaró en bancarrota. Adam Neumann, mientras tanto, ha levantado cientos de millones para un nuevo proyecto inmobiliario. Porque en el ecosistema de la estafa corporativa, el fracaso no descalifica; certifica la capacidad de recaudar.

    La moraleja de WeWork es aplicable a todo el universo startup: cuando alguien te dice que ha reinventado un negocio centenario mediante vibes y disrupción, agarra tu cartera y corre. La consciencia elevada no paga el alquiler

  • Estrategias de inversión en tiempos de incertidumbre

    Estrategias de inversión en tiempos de incertidumbre

    Invertir en tiempos de incertidumbre económica puede ser una tarea desafiante, pero también ofrece oportunidades únicas para quienes están preparados. La clave es adoptar estrategias que no solo protejan el patrimonio, sino que también permitan aprovechar el potencial de crecimiento en mercados volátiles.

    Una de las estrategias más efectivas es la diversificación del portafolio. Al distribuir inversiones en una variedad de activos, se reduce el riesgo asociado con la volatilidad de un solo sector o mercado. Invertir en una mezcla de acciones, bonos, bienes raíces y otros activos puede equilibrar el rendimiento general del portafolio. Además, es recomendable considerar inversiones en diferentes regiones geográficas para mitigar el riesgo local o específico de un país.

    Otra táctica importante es invertir en activos refugio, como el oro y otros metales preciosos, que tienden a mantener su valor o incluso apreciarse durante períodos de incertidumbre económica. Estos activos actúan como un seguro contra la inflación y la devaluación de las monedas, proporcionando estabilidad en tiempos de crisis.

    Mantener la calma y evitar decisiones impulsivas es crucial en un mercado volátil. La incertidumbre puede llevar a movimientos de mercado irracionales, y es fácil caer en la trampa de vender en pánico cuando los precios bajan. Es fundamental tener una visión a largo plazo y recordar que las inversiones tienden a recuperarse con el tiempo. Seguir un plan de inversión establecido y realizar ajustes sólo cuando es absolutamente necesario puede proteger el patrimonio de pérdidas innecesarias.

    Los expertos también sugieren mantener una reserva de efectivo suficiente para cubrir gastos de emergencia. Esto no solo proporciona tranquilidad, sino que también permite aprovechar oportunidades de inversión cuando los precios son bajos.

    Finalmente, mantenerse informado y consultar a asesores financieros puede marcar la diferencia. La economía global está en constante cambio, y estar al tanto de las últimas tendencias y desarrollos puede ayudar a tomar decisiones más informadas.

    En resumen, invertir en tiempos de incertidumbre requiere una combinación de diversificación, paciencia, y prudencia. Adoptar estas estrategias puede ayudar a proteger el patrimonio y, al mismo tiempo, ofrecer oportunidades de crecimiento en un entorno económico desafiante.

  • Premios EmprendeXXI: celebrando la innovación y el talento emprendedor en España y Portugal

    Premios EmprendeXXI: celebrando la innovación y el talento emprendedor en España y Portugal

    Los Premios EmprendeXXI, organizados por CaixaBank a través de DayOne, en colaboración con el Ministerio de Industria y Turismo y el Banco BPI de Portugal, han celebrado su 17ª edición, reconociendo a las start-ups más innovadoras de España y Portugal. Estos galardones buscan premiar a las empresas que desarrollan soluciones a los principales desafíos actuales, como la sostenibilidad y el envejecimiento de la población.

    Ganadores Destacados

    Entre las start-ups galardonadas se encuentran Nova Industria Galega, Gravity Wave, The Blue Box Biomedical Solutions, Showee Smart Wellness, Eonesia-Gamificación Inmersiva, Nuwe, Nidus Lab, PandaGo, Cafler, Colibid, Hotel Treats y Oratrex. Estas empresas han recibido una dotación económica de 12,000 euros cada una y tendrán acceso a formación en hubs de innovación de referencia global, como el programa «Moonshot Thinking for Entrepreneurs» en colaboración con el MIT.

    Categorías y Retos

    Los premios se estructuraron en seis categorías principales:

    1. El Planeta del Mañana: Reconociendo proyectos de transformación de la industria agroalimentaria y limpieza de plásticos marinos.
      • Ganadores: Nova Industria Galega y Gravity Wave.
    2. El Bienestar del Mañana: Enfocado en tecnologías médicas y bienestar de las personas mayores.
      • Ganadores: The Blue Box Biomedical Solutions y Showee Smart Wellness.
    3. El Talento del Mañana: Premiando iniciativas de capacitación tecnológica y gamificación en el reclutamiento.
      • Ganadores: Eonesia-Gamificación Inmersiva y Nuwe.
    4. Las Ciudades del Mañana: Soluciones para la vivienda del futuro y la movilidad eléctrica.
      • Ganadores: Nidus Lab y PandaGo.
    5. La Economía del Mañana: Innovación en el sector financiero y servicios automotrices.
      • Ganadores: Colibid y Cafler.
    6. El Disfrute del Mañana: Transformación del sector hotelero y la restauración.
      • Ganadores: Hotel Treats y Oratrex.

    Reconocimientos Adicionales

    Además de los premios principales, se otorgaron dos accésits de 9,000 euros cada uno. El premio a la sostenibilidad fue para PandaGo, y el premio a la innovación tecnológica disruptiva fue para Colfeed4Print. Asimismo, se reconoció la Trayectoria AlumniXXI de Genially, ganadora en 2017.

    Formación y Networking Internacional

    Los galardonados no solo reciben una compensación económica, sino que también acceden a programas de formación internacional y eventos de networking, como los Investors Day EmprendeXXI. Esta formación, desarrollada en Cambridge, está diseñada para start-ups con alto potencial de crecimiento y se imparte en colaboración con ESADE y el MIT.

    Impacto y Alcance de DayOne

    DayOne, la división de CaixaBank especializada en empresas tecnológicas y sus inversores, se posiciona como un referente en el apoyo al ecosistema emprendedor. Con presencia en múltiples ciudades de España, DayOne facilita el encuentro entre emprendedores e inversores, fomentando el desarrollo de proyectos innovadores.

    Desde su creación en 2007, los Premios EmprendeXXI han invertido 8.4 millones de euros en premios y acciones de acompañamiento, beneficiando a casi 500 empresas. Esta iniciativa refleja el compromiso de CaixaBank con la innovación y el apoyo al talento emprendedor, consolidándose como un pilar fundamental en el desarrollo de start-ups en España y Portugal.

    Para más información, puedes visitar el sitio oficial de los Premios EmprendeXXI.

  • Derecho a fraccionar el pago de la factura de luz en caso de retraso de facturación

    Derecho a fraccionar el pago de la factura de luz en caso de retraso de facturación

    La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha emitido un informe en el que señala que cuando la distribuidora de energía eléctrica es la responsable del retraso o la falta de emisión de facturas, como sucede con los errores en el equipo de medida (contador) o los de tipo administrativo, el consumidor tiene derecho a fraccionar el pago de la deuda en tantas facturas mensuales como meses haya estado sin recibir la factura.

    La CNMC indica que la normativa aplicable es el Real Decreto 1955/2000, de 1 de diciembre y recuerda que la comercializadora, ya que es quien factura los importes a partir de los datos de consumo del distribuidor, debe proponer al cliente la posibilidad de aplazar el pago. Para ello, deberá poner todos los medios a su alcance y promover que éste solicite el fraccionamiento de la deuda en mensualidades si así lo desea.

    Por otra parte, una vez solucionado el problema que les impide facturar con normalidad, las comercializadoras deben evitar cobrar cantidad alguna sin avisar previamente a sus clientes y cerciorarse de que éstos han recibido el aviso y han comprendido sus términos.

    Derecho del consumidor y derecho de la distribuidora

    Los problemas se han producido porque determinadas distribuidoras de energía eléctrica no han enviado a las comercializadoras las lecturas correspondientes al consumo de cada cliente (punto de suministro). En consecuencia, al no disponer de los datos de consumo, las comercializadoras afectadas tampoco han podido emitir las facturas finales a sus clientes con todos los importes.

    Durante estos meses, la CNMC ha analizado numerosas consultas y reclamaciones de Comunidades Autónomas, comercializadoras, asociaciones de comercializadoras, consumidores, asociaciones de consumidores, asesores energéticos y del Defensor del Pueblo, relacionadas con clientes que llevaban varios meses sin recibir sus facturas eléctricas.

    En muchos casos, los consumidores mostraban una gran preocupación por el aumento de la deuda contraída con su compañía eléctrica y por la imposibilidad económica de hacer frente a los pagos una vez normalizada la situación.

    Las comercializadoras deben esforzarse para que el consumidor conozca este derecho y facilitar los medios para que solicite el fraccionamiento.

    Las comercializadoras deben esforzarse para que el consumidor conozca este derecho y facilitar los medios para que solicite el fraccionamiento.

    Asimismo, la Comisión ha analizado el comportamiento de las distribuidoras involucradas en estos problemas para conocer el impacto en el derecho del consumidor frente a la comercializadora, y en el derecho de la comercializadora frente a la distribuidora. Todo ello, sin perjuicio de las posibles actuaciones que puedan abordarse en el ámbito sancionador, de acuerdo con las competencias de la CNMC.

    Con respecto al impacto que los retrasos en la facturación por parte de los distribuidores tienen en las comercializadoras, en un contexto actual de precios altos, la situación estaría generando tensiones financieras, especialmente en el caso de las pequeñas comercializadoras.

    Las comercializadoras afrontan diariamente las compras de energía en el mercado mayorista para el consumo de sus clientes, pero no pueden facturarles porque no disponen de las lecturas de peajes y cargos que emite el distribuidor. Además, una vez regularizada la situación, el fraccionamiento del pago al cliente, les supone un nuevo retraso en sus cobros.

  • Digitalización de bares, restaurantes y cafeterías

    Digitalización de bares, restaurantes y cafeterías

    CaixaBank ha lanzado CaixaBank Order&Go, una nueva solución tecnológica que permitirá a bares, restaurantes y cafeterías realizar la digitalización de sus negocios con facilidad. A través de CaixaBank Order&Go, los establecimientos hosteleros podrán ofrecer cartas en formato digital, disponer de un canal propio de venta online y gestionar los servicios de aplicaciones de entrega a domicilio, entre otras funcionalidades que, de una manera sencilla, les ayudarán en su día a día.

    La solución, que podrá contratarse en cualquier oficina de CaixaBank, permitirá que los negocios de hostelería agilicen su servicio en el propio establecimiento e incrementen sus ventas a través de los canales digitales.

    En lo referido a la gestión presencial del local, con CaixaBank Order&Go los restaurantes, bares y cafeterías podrán ofrecer a sus comensales que accedan a la carta digital mediante un código QR y que, desde sus móviles y de manera autónoma, puedan realizar tanto la comanda como el pago al terminar el servicio. Además, a través de CaixaBank Order&Go, los negocios del sector también podrán disponer de una plataforma web para que sus clientes puedan hacer reservas, así como realizar pedidos online para entregas a domicilio o recogidas en el local.

    Digitalización integral

    CaixaBank Order&Go permitirá que los establecimientos hosteleros puedan integrar todos los pedidos y pagos en una misma plataforma digital, independientemente de si se realizan en el propio local, desde el canal online del establecimiento, o a través de aplicaciones de entrega a domicilio de terceros. A través de un único panel de control, los negocios podrán configurar y actualizar la carta digital que ofrecen tanto en el local como online, atender los pedidos presenciales y digitales, realizar cobros y gestionar los pedidos de las apps de delivery.

    Este aspecto integrador ‘todo en uno’ convierte a CaixaBank Order&Go en una solución innovadora en el sector de la hostelería. Con esta nueva herramienta, restaurantes, bares y cafeterías podrán mejorar la gestión de su día a día, agilizar sus servicios e incrementar las ventas y visibilidad a través de nuevos canales.

    El lanzamiento de CaixaBank Order&Go responde al interés de la entidad en seguir siendo una pieza clave en la recuperación y evolución del sector. CaixaBank apoya las necesidades específicas de bares, restaurantes y cafeterías a través de CaixaBank Food&Drinks, la división de negocio especializada en el sector que la entidad puso en marcha a principios de 2021 y que, entre otros servicios, ofrece a los clientes herramientas específicas de gestión enfocadas a la digitalización. Food&Drinks cuenta con más de 86.000 clientes del sector, lo que posiciona a la entidad como un referente para este segmento de negocios.

    A través de Food&Drinks, CaixaBank pone a disposición de los negocios de restauración una oferta de productos y servicios diferenciales que se adaptan a sus necesidades específicas, así como una red de profesionales expertos en el sector en todas las oficinas de la entidad, que les ayudan a optimizar la rentabilidad de su negocio y a simplificar su actividad diaria. El catálogo de productos y servicios incluye desde soluciones tecnológicas de cobro para ventas tanto físicas como online, hasta financiación adaptada a los proyectos y necesidades de este tipo de negocios, e incluso con servicios no financieros que aporten valor añadido a sus negocios en ámbitos como la formación y el asesoramiento.

  • Idealista, entre las empresas multadas por imponer comisiones mínimas

    Idealista, entre las empresas multadas por imponer comisiones mínimas

    La Comisión Nacional del Mercado de la Competencia (CNMC) ha sancionado a las inmobiliarias Anaconda; Idealista; Inmovilla; Look & Find; MLS; Remax y Witei por haber llevado a cabo una serie de acuerdos para fijar precios e intercambiar información en el mercado de la intermediación inmobiliaria.

    En noviembre de 2019, la CNMC llevó a cabo diversas inspecciones en la sede de varias empresas y asociaciones del sector de la intermediación inmobiliaria y, posteriormente, en febrero de 2020, inició un expediente contra las empresas ahora sancionadas.

    Las empresas utilizaban un sistema conocido como MLS (Multiple Listing System). Este sistema de colaboración, importado de Estados Unidos, funciona mediante una base de datos que permite a las inmobiliarias usuarias compartir inmuebles captados en régimen de exclusiva compartida.

    Modus Operandi

    Cuando una inmobiliaria usuaria del MLS capta un inmueble (venta/alquiler) puede incluirlo en el sistema, lo que permite al resto de usuarios realizar la venta. En ese caso, la “oficina captadora” y la “oficina vendedora” comparten la comisión pactada por el servicio global de intermediación ofrecido.

    En 2002, las empresas Remax y Look&Find promovieron el proyecto en nuestro país. Habitania, posteriormente adquirida por Idealista (Idealista Tools), se encargó del desarrollo tecnológico. En el año 2012, Inmovilla y Habitania adaptaron sus sistemas para que ambos fueran compatibles con el sistema. En 2017, la empresa Anaconda, constituida por Remax, Look&Find y MLS, se sumó a la estructura y se encargó de desarrollar y gestionar una base común de compartición de inmuebles.

    Además de las empresas franquiciadoras Remax y Look&Find, las empresas proveedoras de software inmobiliario Idealista (a través de Idealista Tools), Inmovilia y Witei contribuyeron de forma activa a desarrollar e implementar el sistema mediante el que se cometió la infracción.

    Amenaza de sanciones disciplinarias

    Las franquiciadoras que desarrollaron este sistema MLS aprobaron un reglamento obligatorio para las inmobiliarias usuarias que exigía aplicar la comisión mínima del 4% en las ventas y de un mes en los alquileres. También imponía un reparto de la comisión al 50% entre la oficina captadora del inmueble y la que cerrase la transacción.

    El incumplimiento de las reglas podía conllevar sanciones disciplinarias e, incluso, la suspensión de la condición de asociado, con la consiguiente imposibilidad de acceder a la bolsa de inmuebles.

    Las empresas de software también participaron en la conducta anticompetitiva, ya que estuvieron en reuniones de diseño del sistema y establecieron filtros y otros medios de control que aseguraban que todos los inmuebles subidos al sistema cumplían con las condiciones exigidas en el reglamento interno.

    La implantación de un software que permitía el seguimiento de honorarios en inmuebles captados de competidores y el acceso a información sensible entre ellos permitió asegurar la aplicación del sistema en el mercado inmobiliario, que se caracteriza por estar atomizado por el lado de la oferta y de la demanda.

    En consecuencia, tanto las normas como los desarrollos de software limitaron la competencia entre las inmobiliarias al establecer comisiones mínimas y otras condiciones comerciales y generar un nivel de transparencia incompatible con la competencia necesaria entre las entidades.

    Además, excluyeron de las ventajas del sistema MLS a aquellas entidades que no estaban dispuestas a aceptar las reglas contrarias a la competencia contenidas en el reglamento.

    Idealista, la empresa con mayor multa

    La CNMC ha acreditado la existencia de acuerdos entre las empresas Remax, Look&Find, MLS, Anaconda, Idealista, Inmovilla y Witei.

    Los mismos han consistido en la aprobación, puesta en marcha y establecimiento de sistemas de control de cumplimiento de unas normas que incluyen la fijación de una comisión mínima de obligado cumplimiento para las agencias que desean hacer uso del sistema MLS desarrollado, así como el intercambio de información sobre las comisiones de las agencias por sus servicios de intermediación inmobiliaria.

    Por ello se declara la existencia de una infracción muy grave de los artículos 1 de la Ley 15/2007, de 3 de julio, de Defensa de la Competencia y 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, constitutiva de cártel. En consecuencia, la CNMC ha impuesto las siguientes sanciones a las empresas: Anaconda (1.749 euros); Idealista (730.000 euros); Inmovilla (83.149 euros); Look & Find (31.486 euros); MLS (9.942 euros); Remax (375.720 euros), y Witei (18.925 euros).

  • CaixaBank Fintech by Insomnia selecciona siete startups

    CaixaBank Fintech by Insomnia selecciona siete startups

    Dentro del proceso de fusión de CaixaBank y Bankia, la nueva CaixaBank Fintech by Insomnia comienza su andadura seleccionando siete startups innovadoras para desarrollar proyectos punteros de tecnología financiera.

    Las empresas, procedentes de Madrid, Sevilla, Israel y Austria, han resultado escogidas entre más de 200 participantes por sus propuestas innovadoras para ayudar a la entidad financiera en sus retos estratégicos.

    El proceso de selección se ha realizado a partir del planteamiento de proyectos innovadores para dar respuesta a los diferentes retos estratégicos para CaixaBank, como son contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la ciberseguridad, la transformación del modelo operativo bancario a tiempo real, el fortalecimiento de la relación con el cliente, la competitividad en un entorno de banca abierta y la adopción de una cultura corporativa alineada con la transformación tecnológica y las nuevas formas de trabajar.

    Las empresas seleccionadas por CaixaBank son:

    GK8: empresa israelí de ciberseguridad que ofrece a las instituciones financieras una plataforma integral para apoyar y mejorar la estrategia actual y futura de la entidad en el ámbito de los activos digitales.

    Bsurance: startup austríaca que proporciona a las empresas una plataforma con tecnología pensada para facilitar la digitalización de seguros de forma sencilla y en tiempo real.

    Onyze: con sede en Madrid, ofrece una solución de custodia e infraestructura de activos digitales para terceras empresas. Onyze permite a las entidades financieras desarrollar servicios y productos para cripto activos de una forma sencilla, ágil y que cumple con todos los requisitos regulatorios.

    Aquantum: es una plataforma para el desarrollo y ciclo de vida de aplicaciones de software cuántico. Esta empresa madrileña proporciona herramientas, servicios y procesos que habilitan la integración de sistemas híbridos de información cuánticos/clásicos.

    Taiger: esta startup madrileña ofrece una solución para empresas que garantiza la eficiencia operacional en los procesos internos que afectan directamente a la experiencia del cliente y a los servicios ofrecidos al reducir el tiempo de tramitación de los documentos y maximizar los esfuerzos humanos en la empresa.

    Smartbiometrik: con sede en Sevilla, está especializada en biometría facial. Desarrolla y comercializa herramientas basadas en tecnología de reconocimiento facial que ayudan a las empresas en su proceso de transformación digital.

    Inspiration-Q: spin-off del CSIC que ofrece nuevas soluciones de optimización, simulación y aprendizaje automático basadas en algoritmos cuánticos que funcionan tanto en ordenadores cuánticos como en ordinarios.

    CaixaBank Fintech by Insomnia

    CaixaBank Fintech by Innsomnia es una iniciativa cuyos comienzos ocurren en 2016 dentro de la antigua Bankia. Este programa cuenta con el apoyo de Innsomnia como hub especializado líder en fintech. En sus diversas ediciones han participado más de 700 empresas y se han acelerado más de 75 proyectos, de los que un 20% han sido internacionales, con procedencia de más de 28 países.

    Este proyecto se suma así a otros que tiene la entidad con startups y fintechs para favorecer la innovación abierta, como son zone2boost, start4big y DayOne Open Innovation Program.

  • Autónomos y PYMES valoran a las empresas que más los ayudan

    Autónomos y PYMES valoran a las empresas que más los ayudan

    Los autónomos y las PYMES valoran a la Fundación la Caixa, El Corte Inglés, Telefónica y CaixaBank como las empresas que más los ayudan en su labor, según el último el estudio Advice de Éxito Empresarial.

    Detrás de Fundación la Caixa, El Corte Inglés, Telefónica y CaixaBank se encuentran Inditex, Mercadona, Banco Santander, Mapfre, Meliá, Danone, Cellnex Telecom, Seat, Microsoft y HP.

    En cuanto a la Fundación la Caixa, los autónomos, las microempresas y las PYMES la consideran importante por su dedicación de más de 540 millones de euros a proyectos sociales.

    En el caso de El Corte Inglés, provee todo tipo de productos y servicios con excelente atención al cliente y están cada vez más adaptados al comercio electrónico. Esta compañía tiene 83.000 contratos mercantiles con autónomos y PYMES nacionales, proveedores que dependen directamente de ella.

    Con respecto a CaixaBank, lo que atrae a los pequeños empresarios españoles de este banco, que se sitúa por delante de Bankia, Santander, BBVA, Bankinter y Banco Sabadell, es la facilidad de acceso a la financiación, que en España es de un 88% frente al 50% de otros países como Alemania. Esta financiación ha sido crucial para el sostenimiento de los autónomos y las pequeñas empresas durante la pandemia, especialmente en el sector de la hostelería.

    Por último, Telefónica ha sido valorada por hacer llegar la fibra óptica, el acceso a Internet, contenidos, tecnologías de la digitalización, etc. a todas las regiones y localidades.

    En cuanto al sector de la alimentación, los autónomos y las pequeñas y medianas empresas consideran a Danone y Calidad Pascual las empresas que más valor aportan; en aerolíneas, Iberia; en tecnologías de la información, HP, Sage y Microsoft; en gestión de infraestructuras de telecomunicaciones, Cellnex Telecom; y en seguros, VidaCaixa, Pelayo y Mapfre.

  • Startups de España y Portugal crearon más de 6000 puestos de trabajo en 2020

    Startups de España y Portugal crearon más de 6000 puestos de trabajo en 2020

    Las startups de España y Portugal han creado más de 6000 puestos de trabajo en 2020, según el estudio “Análisis de una nueva generación de startups en España y Portugal”, impulsado por CaixaBank, a través de DayOne, con la colaboración de la profesora del IESE Julia Prats.

    La crisis covid en las startups de España y Portugal

    Los datos del informe, publicado en la página web de CaixaBank, muestran cómo estas empresas de nueva creación se han adaptado a las circunstancias, confirmando su flexibilidad y capacidad de reorientación en contextos de crisis.

    Una de cada tres empresas analizadas en el estudio (326 startups, que representan el 34% de una muestra total de 955 compañías) ha aumentado sus ventas en 2020 respecto al año anterior, con una media en el incremento de su facturación del 22%, sin recortar plantilla ni acogerse a medidas especiales para regular el empleo.

    El 63% de las startups declaran que la crisis de la Covid-19 no ha tenido impacto en el número de empleados, el 70% de la muestra ha aumentado la plantilla en el periodo 2019-2020 y el 90% espera incrementarla en 2021.

    Tal y como indica el informe, contar con equipos fundadores más experimentados ha hecho posible una gestión exitosa de esta crisis. Y es que el 72% de las startups de España y Portugal analizadas están creadas por emprendedores que ya han lanzado tres o más empresas. Además, el 75% de los emprendedores tiene más de 6 años de experiencia en el sector en el que emprenden, y entre ellos, el 31% más de 11 años.

    El 83% de los fundadores tiene un grado universitario o superior (máster o grado superior), mientras que los que tienen un doctorado son un 9%, nivel similar con las ediciones anteriores.

    Por otro lado, crece en dos dígitos el número de fundadores que trabaja en la empresa (87%), lo que demuestra una disminución del número de fundadores que solo se implican a nivel económico.

    Sectores

    Las startups de la Península Ibérica se desarrollan sobre todo en los sectores de impacto social (10%) y salud (6%) y como principales ventajas competitivas destacan tener un producto o servicio superior al de la competencia (73%), la rapidez del servicio (56%) y una mayor oferta (54%).

    Respecto 2019, ha bajado un 7% el porcentaje de empresas que realizan ventas internacionales (42%). De las que venden fuera, el 34% lo hace solo a través de canales online. El 38% de las startups vende en los mercados de ultramar (Latino América y Norte de América), aunque Europa sigue siendo el mercado más relevante para el 43% de la muestra.

    En cuanto a la financiación, las nuevas empresas del estudio han obtenido 91 millones de euros de fuentes externas, con una media de 194.000 euros, aunque siguen financiándose mayoritariamente con fondos propios, tanto en España como en Portugal.

    Emprendimiento femenino

    Como dato negativo, tan solo el 15,5% de las startups de España y Portugal están fundadas por mujeres. Y únicamente el 27% de las empresas de la muestra cuenta con una representación femenina entre los fundadores.

    Por el contrario, aumentan las startups formadas solo por hombres, pasando del 50,4% al 53% en un año. El mayor porcentaje de mujeres se concentra en startups relacionadas con el sector de la salud e impacto social.