Etiqueta: corrupción

  • Los memecoins presidenciales: Trump, Milei y la monetización del populismo

    Los memecoins presidenciales: Trump, Milei y la monetización del populismo

    Existe un momento en toda civilización decadente en que la distinción entre política y espectáculo se disuelve por completo. Ese momento, para Occidente, llegó cuando presidentes en ejercicio comenzaron a lanzar criptomonedas meme para enriquecerse directamente a costa de sus propios votantes. No estamos ante una metáfora del populismo como estafa; estamos ante la estafa literal, desnuda, sin disimulo.

    El 17 de enero de 2025, apenas tres días antes de su segunda investidura, Donald Trump anunció el lanzamiento de $TRUMP, un token digital sin utilidad alguna más allá de la especulación pura. La mecánica era transparente en su obscenidad: el 80% de los tokens quedaba en manos de entidades vinculadas al propio Trump, mientras el 20% restante se lanzaba al público para crear liquidez artificial. En cuestión de horas, la capitalización de mercado alcanzó cifras astronómicas. Los seguidores del presidente electo, convencidos de participar en algo histórico, compraron frenéticamente. Luego vino el desplome.

    Lo que hace única esta estafa es su carácter abiertamente político. Los compradores de $TRUMP no adquirían un activo financiero; compraban una profesión de fe. El token funcionaba como merchandising ideológico, como una gorra MAGA convertida en instrumento especulativo. Y precisamente por eso resultaba tan eficaz: criticar el token equivalía a criticar al líder, lo cual convertía cualquier advertencia en sospechosa de parcialidad política.

    Javier Milei, el presidente argentino que ha hecho del libertarismo de redes sociales su marca personal, protagonizó un episodio aún más grotesco. En febrero de 2025, Milei promocionó activamente el token $LIBRA ante sus millones de seguidores en redes sociales. El patrón fue idéntico al de tantas estafas cripto: pump and dump ejecutado con precisión quirúrgica. El precio se disparó tras el respaldo presidencial; los insiders vendieron en el pico; el valor se desplomó; los pequeños inversores —muchos de ellos argentinos de clase media que confiaban ciegamente en su presidente— perdieron sus ahorros.

    La defensa de Milei fue tan cínica como predecible: él solo había compartido información, no había recomendado invertir, cada adulto es responsable de sus decisiones. Es el mismo argumento que emplean todos los promotores de esquemas fraudulentos, desde los vendedores de crecepelo hasta los gurús de marketing multinivel. La diferencia es que Milei no es un influencer cualquiera; es el jefe de Estado de una nación sumida en crisis económica, cuyos ciudadanos depositan en él una confianza que debería ser sagrada.

    El fenómeno de los memecoins presidenciales revela una verdad incómoda sobre el populismo contemporáneo: la relación entre líder y seguidor se ha transformado en una transacción económica directa. Ya no basta con votar, asistir a mítines o comprar mercancía oficial; ahora se espera que el fiel invierta sus ahorros en vehículos financieros controlados por el propio líder. Es el paso lógico de un sistema que ha convertido la política en entretenimiento y el entretenimiento en extracción de valor.

    Los defensores de estas prácticas argumentan que los tokens meme son transparentes en su inutilidad —nadie promete que $TRUMP cure enfermedades ni que $LIBRA genere dividendos—. Es un argumento que confunde transparencia con honestidad. Cuando un presidente promociona un activo especulativo, está empleando el capital simbólico del cargo para inducir comportamientos financieros en ciudadanos que confían en él. Eso no es libertad de mercado; es abuso de poder con ánimo de lucro.

    La ausencia de consecuencias legales para estos actos es quizá lo más perturbador. En cualquier otro contexto, un ejecutivo que lanzara un token, lo promocionara públicamente y vendiera en el pico enfrentaría cargos por manipulación de mercado. Pero los presidentes operan en una zona gris legal que la regulación financiera no ha sabido abordar. El resultado es una impunidad que invita a la imitación.

    Estamos presenciando el nacimiento de un nuevo modelo de corrupción digital: directa, pública, gamificada. La estafa ya no necesita ocultarse en paraísos fiscales ni disfrazarse de consultoría; puede ejecutarse a la luz del día, con la bendición de millones de seguidores que celebran cada pump como una victoria tribal. El populismo ha encontrado su forma definitiva de monetización, y los únicos que pagan el precio son los verdaderos creyentes.

  • Espejismos digitales: anatomía de la estafa del siglo XXI

    Espejismos digitales: anatomía de la estafa del siglo XXI

    Hay una vieja máxima en el mundo de las finanzas que sostiene que, cuando el dinero fácil abunda, los estafadores florecen. La década que va de 2015 a 2025 ha demostrado que esa máxima se queda corta: cuando el dinero fácil se combina con tecnología incomprensible y regulación inexistente, lo que florece no son estafadores aislados, sino ecosistemas enteros de extracción de riqueza tan sofisticados que sus propias víctimas los defienden con fervor religioso.

    Este ciclo de artículos que comienza hoy nace de una perplejidad. ¿Cómo es posible que sociedades que se precian de su sofisticación financiera —que han desarrollado durante siglos mecanismos para proteger al inversor, que recuerdan con horror la crisis de 2008, que enseñan en sus escuelas de negocios casos de estudio sobre burbujas históricas— hayan caído, colectiva y repetidamente, en estafas cuya arquitectura era visible para cualquiera que quisiera mirar? ¿Cómo explicar que millones de personas entregaran sus ahorros a adolescentes anónimos que prometían revolucionar las finanzas desde apartamentos en las Bahamas? ¿Qué mecanismo psicológico y social permitió que la palabra «descentralizado» funcionara como un conjuro capaz de suspender todo escepticismo?

    La respuesta, sospecho, tiene menos que ver con la tecnología que con algo más antiguo y más humano: la codicia democratizada. Durante décadas, el ciudadano medio observó cómo las élites financieras se enriquecían mediante instrumentos opacos e inaccesibles. La promesa del fintech —de las criptomonedas, de las finanzas descentralizadas, de los tokens y los NFTs— fue que cualquiera podía ahora sentarse a la mesa donde se repartía el botín. Lo que nadie mencionó es que, en esa mesa, el ciudadano medio no era el jugador; era el producto.

    La estafa como fenómeno cultural

    Las estafas que documentaremos comparten una característica que las distingue de los fraudes financieros tradicionales: su dimensión cultural. Bernie Madoff operaba en la sombra, cultivando la exclusividad y el secretismo. Los estafadores del fintech operan a plena luz, con podcasts, cuentas de Twitter verificadas, conferencias en Dubai y entrevistas en medios respetables. No se esconden; se exhiben.

    Esta visibilidad no es accidental. Es parte integral del mecanismo de la estafa. Cuando un emprendedor de 28 años posa en la portada de Forbes junto a titulares sobre su genialidad disruptiva, cuando un expresidente de Estados Unidos aparece en un anuncio del Super Bowl promocionando criptomonedas, cuando casas de subastas centenarias venden JPEGs de simios por millones de dólares, el mensaje implícito es que esto es legítimo. La estafa contemporánea no necesita ocultarse porque ha sido normalizada, integrada en el tejido de la cultura mainstream, bendecida por instituciones que deberían saber mejor.

    El resultado es una inversión perversa de la carga de la prueba. Quien señala que el emperador está desnudo —que los rendimientos son insostenibles, que los tokens carecen de valor intrínseco, que los fundadores tienen antecedentes dudosos— es descartado como un aguafiestas tecnófobo, un representante del viejo mundo incapaz de comprender el nuevo paradigma. La estafa se protege a sí misma mediante una comunidad de creyentes que atacan viciosamente cualquier heterodoxia.

  • El coste oculto de la corrupción: Cómo afecta al bolsillo de todos los españoles

    El coste oculto de la corrupción: Cómo afecta al bolsillo de todos los españoles

    La corrupción representa un gravamen invisible que todos los ciudadanos españoles pagan sin saberlo, con un coste estimado entre el 2% y 5% del PIB nacional según organismos internacionales. Este fenómeno drena sistemáticamente las arcas públicas, reduciendo la calidad de servicios esenciales como sanidad, educación e infraestructuras.

    Cada euro desviado por prácticas corruptas multiplica su impacto negativo: encarece la contratación pública hasta un 30%, reduce la competitividad empresarial, distorsiona el mercado y genera desconfianza institucional que desincentiva la inversión extranjera. Los ciudadanos sufren las consecuencias mediante mayores impuestos, servicios públicos deficientes y menor crecimiento económico.

    La factura real incluye sobrecostes en obras públicas, adjudicaciones fraudulentas, malversación de fondos europeos y pérdida de oportunidades de desarrollo. Estudios del Banco Mundial demuestran que países con altos niveles de corrupción experimentan tasas de crecimiento significativamente menores, perpetuando círculos viciosos de pobreza y desigualdad.

    La transparencia y el fortalecimiento institucional se convierten en inversiones rentables: cada euro invertido en prevención de corrupción genera ahorros múltiples en el largo plazo. La tecnología blockchain, auditorías independientes y sistemas de contratación pública digital emergen como herramientas fundamentales para recuperar la confianza ciudadana y optimizar el uso de recursos públicos.eo** de innovación en pagos digitales, estableciendo estándares que influirán en el desarrollo global del sector.

  • Investigación de un presunto caso de corrupción en Banco de España

    Investigación de un presunto caso de corrupción en Banco de España

    El Banco de España ha abierto una investigación interna para comprobar si tres inspectores utilizaron medios del organismo para tener una academia de preparación de oposiciones en la sombra, según ha revelado en las últimas semanas elDiario.es.

    La investigación de elDiario.es

    El diario dirigido por Ignacio Escolar ha publicado esta exclusiva, según la cual estos tres inspectores llevarían al menos cinco años cobrando mayoritariamente en metálico y en efectivo, aprovechando su buena posición dentro del Banco de España.

    No es el primer caso de este tipo de corrupción que revela elDiario.es, después de haber publicado en agosto otros similares de pagos a jueces y fiscales tras realizar otra investigación.

    Al parecer, para entrar en este sistema clandestino hay que tener recomendación de otros estudiantes o contactos, pues no dejan rastro posible.

    Los supuestos implicados serían dos hermanos y otra inspectora más, que habrían estado enseñando Contabilidad, Estadística, Matemáticas y Sistemas Financieros. El precio serían 160 euros al mes por alumno y asignatura con tres horas semanales y posibilidad de tutorías por email, teléfono o Whatsapp, siempre según la investigación de elDiario.es

    El trabajo de los inspectores del Banco de España

    Los Inspectores de Entidades de Crédito tienen como misión el examen y valoración de la situación y actuación de las entidades de crédito y el cumplimiento por las mismas de las normas de obligada observancia, mediante las oportunas visitas de inspección, el análisis de la información que las entidades están obligadas a suministrar al Banco de España y la elaboración de los correspondientes informes; estos cometidos incluyen la inspección de organismos internacionales, en especial, del Sistema Europeo de Bancos Centrales, así como las consiguientes relaciones institucionales.

    Las pruebas de oposición tienen un doble baremo donde el 75% de la nota corresponde a exámenes prácticos y el 25% restante a una valoración de méritos para la que se tiene en cuenta la formación, la experiencia profesional y la capacidad de comunicación y exposición técnica.

    La retribución del cargo se encuentra en torno a los 55.000 euros brutos anuales.

  • Detenido y encarcelado el bróker acusado de una estafa de 280 millones en bitcoins

    Detenido y encarcelado el bróker acusado de una estafa de 280 millones en bitcoins

    El pasado lunes, 7 d ejunio, ha sido detenido en Torrox el bróker Javier Biosca, acusado de una estafa piramidal en la que podría haber hasta 4000 afectados y miles de millones de euros, si bien la acusación hasta el momento la forman 600 personas que invirtieron alrededor de 280 euros.

    Biosca, que huyó en un jet privado a Guinea-Bisáu junto a un grupo de apoyo y de confianza, dejando en Marbella a su mujer y a su hijo, como si se tratase de una serie de Netflix o HBO sobre mafia y corrupción, se encuentra en estos momentos en prisión provisional comunicada y sin fianza por orden del Juzgado Central de Instrucción 1 de Málaga.

    El  juez Santiago Pedraz ha señalado que hay riesgo de que tanto él como su entorno pudieran «eludir la acción de la justicia» destruyendo «elementos probatorios aún pendientes de analizar y de localizar».

    Pedraz señala que «ha quedado indiciariamente que Javier Biosca Rodríguez se presentaba como bróker especialista en el mercado de criptomonedas desde hace más de cinco años, y se dedica a la inversión por cuenta ajena de capitales para la obtención de rendimientos por medio de la compraventa de criptomonedas, mientras que los inversores tenían como misión poner a disposición del bróker euros y/o bitcoins para la obtención de un rendimiento mensual convenido en el contrato entre ambos».

    La estafa piramidal de Algorithmics Group Ltd

    La abogada Emilia Zaballos, ocia directora de Zaballos Abogados y presidenta de la Asociación de Afectados por Inversiones en Criptomonedas, ha narrado a Business Insider que la primera ocasión en la que Biosca compra divisas digitales es después de que su madre le dé dinero en metálico obtenido tras empeñar sus joyas.

    Más adelante, consigue una cantidad de unos cuantos inversores con un 20% y un 25% semanal, dándoles la opción de recuperarlos o reinvertirlos y haciéndoles transferencias bancarias en el caso de que optasen por lo segundo.

    El boca a boca hizo el resto y Biosca se vio pronto con 500 inversores. Es entonces cuando alquila un chalé en Marbella pagando los 180.000 euros anuales por adelantado para acercarse agrandes clientes para su negocio.

    El perfil de las víctimas de esta estafa es variopinto: inspectores de Hacienda, policías, jueces, notarios, abogados, personal de limpieza y vigilancia… «un 3% supera los 500.000 euros de capital inicial, un 2% entre 1,5 y 2 millones de euros y el 95% restante con cantidades más pequeñas, desde 1000 a 50000 euros», conseguidos pidiendo préstamos o hipotecando su piso.

    A comienzos de 2020 comienzan las irregularidades y el incumplimiento de los pagos, y ya en octubre se dejan de abonar las cantidades, levantando la liebre de este fraude en modalidad de esquema de Ponzi o piramidal y empiezan las denuncias.

    Ahora que ha sido detenido, se espera proseguir con la investigación y que se sumen más víctimas de esta estafa a la causa.

    La CNMV señala que se trataba de un chiringuito financiero y el Banco de España también lo sabía, según indica Zaballos, por lo que la batalla está también en buscar una regulación de las criptomonedas, uno de los objetivos de la Fundación Zaballos para la Defensa de los Derechos Constitucionales.

  • Sostenibilidad: quince empresas españolas, entre las mejores

    Sostenibilidad: quince empresas españolas, entre las mejores

    El Dow Jones Sustainability Index (DJSI World, en inglés) ha incluido un total de quince empresas españolas en su ranking de sostenibilidad, entre las que se encuentran Banco de Santander, BBVA, Bankinter y CaixaBank.

    Los índices de sostenibilidad de Dow Jones, lanzados en 1999, son una familia de índices que evalúan el desempeño de sostenibilidad de miles de compañías que cotizan en bolsa, y están operados bajo una asociación estratégica entre Dow Jones Indices de S&P y RobecoSAM.

    Sostenibilidad en el sector bancario

    Dentro del sector de la banca, el índice de sostenibilidad de Dow Jones ha premiado a Banco Santander, BBVA, Bankinter y CaixaBank.

    La firma presidida por Ana Patricia Botín ostenta la categoría de banco más sostenible del mundo, con 86 puntos sobre un máximo de 100, debIdo a su continuo progreso hacia la vinculación con los clientes, la creación de empleo, el crecimiento inclusivo y la lucha contra el cambio climático a través del impulso a la economía verde.

    CaixaBank ha obtenido la máxima puntuación en las áreas de protección de la privacidad, acción social y filantropía e inclusión financiera. Los analistas del DJSI han destacado positivamente también otros aspectos como la gestión del riesgo, políticas contra la corrupción y prevención del blanqueo, seguridad de la información, estrategia contra el cambio climático y desarrollo del capital humano.

    La entidad catalana aparece por octavo año consecutivo en este índice de sostenibilidad gracias a su compromiso con los negocios verdes (préstamos verdes, líneas de ecofinanciación, promoción de vivienda verde, etc.).

    CaixaBank y la Caixa - Premios de Sostenibilidad
    CaixaBank se ha unido también a la Iniciativa Financiera del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP FI), que cuenta con tres objetivos principales: el compromiso con el desarrollo sostenible, la gestión de la sostenibilidad y la concienciación pública.

    Sostenibilidad en otros sectores

    El ranking en el área de Construcción e Ingeniería lo lidera Ferrovial, que puntúa muy elevado en materialidad, ecoeficiencia y estrategia climática.

    Enagás se lleva la medalla de oro para la categoría de Transporte energético y Naturgy, en Distribución y suministro de gas. Por su parte, Inditex lidera Retail, Amadeus e Indra, tecnología y Endesa, Iberdrola y Red Eléctrica, Utilities.

    Dentro de las aseguradoras es Mapfre la única que aparece, por segundo año consecutivo, en este índice.

    En total, el DJSI ha incluido a 318 empresas, de un total de 3.517 analizadas de 47 países del mundo.

    Por su parte, en el índice europeo, que se ha revalorizado en los últimos 18 años un 134,14% y está compuesto por más de un centenar de empresas, este año figuran, al igual que en 2018, 14 españolas: Amadeus, BBVA, Banco Santander, Bankinter, CaixaBank, Enagás, Ferrovial, Siemens Gamesa Renewable Energy, Naturgy Energy Group, Iberdrola, Inditex, Telefónica, Bankia y ACS.

     

     

  • Irregularidades y corrupción: la CNMV por las buenas prácticas

    Irregularidades y corrupción: la CNMV por las buenas prácticas

    La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha propuesto una serie de modificaciones al Código de Buen Gobierno de las sociedades cotizadas, entre las que se incluyen mejoras de los mecanismos para el control de las irregularidades y posibles malas prácticas de sus consejeros.

    Irregularidades recientes

    La CNMV señala la necesidad de mejorar los mecanismos de control y el tratamiento de las situaciones que puedan afectar a la reputación de los consejeros y de las propias empresas.

    Esta recomendación viene motivada por diversos casos de presuntas irregularidades conocidas en los últimos meses y que han afectado a algunas sociedades cotizadas.

    En este sentido, la CNMV propone la reforma de su recomendación 22 con el objetivo de promover que el consejo examine lo antes posible las situaciones que afecten a un consejero, relacionadas o no con su actuación en la sociedad, incluidos los casos de corrupción que puedan perjudicar el crédito y reputación de la sociedad, sin esperar, como se prevé actualmente, a que el consejero sea procesado o se produzca la apertura del juicio oral.

    Adicionalmente, en cuanto a las posibles actuaciones el organismo de control menciona la apertura de una investigación interna, además de la posibilidad de solicitar la dimisión o proponer el cese del consejero afectado.

    Auditoría y transparencia frente a las irregularidades

    Estas reformas en las recomendaciones, que ha sometido a consulta pública la CNMV, incluyen, asimismo, un posible reforzamiento de las competencias de la comisión de auditoría atribuyéndole también los sistemas de control y gestión de los riesgos no financieros, con mención expresa de los relacionados con la corrupción.

    Dicha comisión también debería ocuparse de que las políticas y sistemas de control interno se apliquen de manera efectiva en la práctica.

    Frente a las irregularidades, la CNMV recomienda, además, transparencia, precisando que cuando un consejero cese en su cargo antes del término de su mandato, explique de manera suficiente las razones de su dimisión o, en el caso de consejeros externos, su parecer sobre los motivos del cese y que la sociedad informe sobre ello a la mayor brevedad posible en la medida en que la información sea relevante para los inversores.

     

  • Ley Fintech por la innovación y contra la corrupción en México

    Ley Fintech por la innovación y contra la corrupción en México

    La Cámara de Diputados de México ha aprobado este mes la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera, también conocida como Ley Fintech, que pretende combatir el lavado de dinero procedente del narcotráfico, la trata de personas o la corrupción, y las estafas y delitos tecnológicos financieros que afectan a muchos clientes de este sector.

    La ansiada Ley Fintech

    México es el país más destacado en América Latina en innovación financiera. Solo en el país existen 238 empresas del área, por lo que la Ley Fintech ha sido una de las regulaciones legislativas más esperadas.

    Repercutirá en las Casas de Bolsa, los bancos, las aseguradoras y otras empresas que en principio no se considerarían Fintech.

    Esta legislación prevé, además, convertirse en modelo regulatorio para la región, así como dar más confianza a socios e inversores para que a corto y medio plazo aumenten la innovación y la inversión.

    Claves de la Ley Fintech

    La Ley Fintech promulgada por el presidente Enrique Peña Nieto y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) tiene entre sus principales ventajas proporcionar acceso a la inclusión financiera a sectores de población que hasta el momento no habían sido atendidos por los bancos tradicionales.

    En este sentido los crowdfundings están en el centro del huracán, pues, según el Reporte de Inclusión Financiera 2017, en el año 2016 el número de personas que participaron en las 23.000 iniciativas de financiación colectiva ascendió a 65.000.

    Desde una perspectiva empresarial, la Ley Fintech generará confianza, pues el intercambio entre empresas a través de las aplicaciones dará acceso a servicios financieros e intercambio de información sin precedentes en el país.

    En relación con las criptomonedas, que en este país de América Latina se concentran en mayor volumen que en el resto, la nueva Ley Fintech permitirá regulación en los activos virtuales al contemplar una vigilancia en la autorización de activos virtuales que pueden funcionar dentro del territorio mexicano. Además, los usuarios estarán obligados a comprobar que el dinero que se traslade a activos virtuales no tengan una procedencia ilícita.

    Ciberseguridad y corrupción

    A través de esta ley México comienza a introducir los conceptos de seguridad en las operaciones bancarias tecnológicas, aunque serán necesarios mucho más pasos para combatir la corrupción y otros delitos derivados del uso de estas tecnologías.

    En este sentido se ha pronunciado el último Foro Económico Mundial de Davos, que ha creado un consorcio de ciberseguridad para abordar las amenazas que acechan al sector, como crackers que hacen robos hormigas, o el robo de datos sensibles de clientes.

    El nuevo consorcio de ciberseguridad está conformado por el banco Citigroup, la aseguradora Zúrich, la empresa de las tecnofinanzas Kabbage, el grupo informático Hewlett Packard Enterprise (HPE) y la depositaria Depositary Trust & Clearing Corporation (DTCC).

    México, como parte integrante del foro, deberá abrir la información en manos de la banca a más actores para crear mejores condiciones de competencia y fomentar la industria.

  • Las Fintech, sin supervisión y fuera de la ley

    Las Fintech, sin supervisión y fuera de la ley

    La Autoridad Bancaria Europea (ABE) ha publicado en las últimas semanas un estudio que revela que hasta un tercio de las Fintech, empresas de tecnología financiera que en muchos casos operan ofreciendo servicios de banca, no tienen ninguna supervisión ni control y están fuera de la ley, pues no hay regulación que las cubra.

    Ejercicio de mapeo

    Durante la primavera de este año la Autoridad Bancaria Europea ha realizado un ejercicio de mapeo para tener una perspectiva completa de los servicios financieros y las innovaciones (distribución del servicio online o a través de móviles, tecnología biométrica, análisis de Big Data, robo-advice, cloud computing, etc.) que ofrecen las empresas Fintech en toda Europa. Es la primera vez que un ejercicio de mapeo así se lleva a cabo a nivel de la Unión Europea en este sector.

    Aunque se ha descubierto que hay unas 1500 firmas de Fintech establecidas en la Unión Europea, las autoridades competentes solo han proporcionado información detallada de 282, entre las cuales hay algunas acogidas bajo la supervisión y regulación nacional financiera, mientras que otras, no.

    El hecho de que haya firmas de Fintech que estén sujetas a la autorización y registro nacional implica que puede haber muchas divergencias potenciales en el tratamiento de las Fintech en toda la Unión Europea.

    El alto porcentaje de firmas Fintech no sujetas a ningún régimen de supervisión y regulación sugiere, asimismo, la necesidad de hacer un análisis más exhaustivo sobre las actividades que realizan.

    Servicios financieros Fintech

    En cuanto los servicios financieros que proporcionan las Fintech, los resultados del estudio indican que las empresas proveen un amplio rango de los mismos, con predominio de actividades de pago.

    Sin supervisión no puede haber utopía

    La Autoridad Bancaria Europea es la entidad encargada de la supervisión de las deficiencias en la legislación y la aplicación del Derecho de la Unión Europea por las autoridades nacionales, así como de la supervisión de las distintas instituciones financieras y el mercado interior.

    La ABE desempeña, asimismo, un papel crucial en la convergencia de prácticas de supervisión, evaluación de riesgos y vulnerabilidades del sector bancario de la Unión Europea, mediante la publicación de informes de riesgos y pruebas de resistencia a nivel paneuropeo.

    Este informe de la ABE nos pone en una encrucijada, pues muchos de los que apostamos por las Fintech frente al panorama de la banca tradicional lo hemos hecho precisamente para no caer en los mismos errores y en la corrupción sistémica de la banca, y no parece posible que podamos tener un futuro idílico sin supervisión y control.

  • Crimtech, delitos y corrupción innovadores

    Crimtech, delitos y corrupción innovadores

    Me gusta seguir habitualmente medios económicos mexicanos como El Economista porque en algunas materias económicas, como el desarrollo de las fintech, van muy por delante de nosotros. En este sentido, mientras el tema Crimtech o delitos económicos derivados de las nuevas tecnologías en el sector financiero allí ya es algo habitual que trata la prensa, aquí todavía no se ha escuchado mucho del tema.

    Fintech y Crimtech, una gran pareja

    Hace unas semanas la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) advertía de los riesgos de lavado de dinero y financiación del terrorismo que podrían suponer las fintech por su escasísima, por no decir nula regulación.

    Si bien puede tratarse de un cuento para asustar al personal y de paso intentar de manera infructuosa no perder clientes o, peor aún, frenar el ya imparable desarrollo tecnológico del área, lo cierto es que son alarmas que se sustentan en hechos.

    El Crimtech o delito financiero digital se está multiplicando y es de difícil control debido a que los delincuentes innovan a mayor velocidad de lo que las autoridades legislan.

    Un lavado de dinero a la vieja usanza puede suponer años de preparación, montaje de negocios paralelos, cuentas, etc., mientras un lavado de dinero digital solo requiere una página web falsa para procesar transacciones ilícitas.

    Según una investigación del consultor de pagos First Annapolis, el tráfico de sitios web ocultos con productos y servicios ilegales asciende al 10% de los sitios web legítimos. Una cifra nada desdeñable.

    Qué hacer contra el Crimtech

    En México, país que, como os digo, es pionero en este tema, el borrador de Ley de Tecnología Financiera, más conocida como Ley Fintech, tiene la prevención del lavado de dinero y de financiación del terrorismo entre sus ejes principales.

    Una de sus propuestas a este respecto es que toda empresa Fintech deba obtener un aval de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (su CNMV), pero eso no nos sirve a escépticos como yo, que no podemos evitar recordar casos como Gescartera o Afinsa.

    Otras medidas que plantea son límites máximos de operaciones, divulgación de riesgos, uso de cuentas de depósito de dinero en una institución de crédito o entidad financiera facultada para ello o presentación de los contratos de adhesión para documentar las operaciones y servicios de sus clientes.

    Asimismo, para crowdfundings y crowdlendings los usuarios de estas plataformas dejarán de ser considerados ahorradores para ser inversionistas y solicitantes.

    Hay mucho debate aquí, que creo que voy a dejar para otro post, sobre si estas medidas impiden realmente los delitos y la corrupción crimtech o se trata de otra serie de ayudas encubiertas a una banca cada vez más debilitada.

    En España existen ya grupos de investigación en universidades, como el Grupo de Investigación G-CrimTECH de la Universidad de Málaga, aunque incluyen tipologías más comunes, como la estafa informática, el timo laboral, phising, sabotaje informático, etc. y menos relacionadas con el sector Fintech, que es el que aquí me ocupa.