La Plataforma de Unidad Sindical de CaixaBank, formada por todos los sindicatos que cuentan con representación en la entidad financiera, ha convocado para hoy, martes 22 de junio, una nueva huelga en toda España, que se desarrollará a una semana de que concluya el plazo para negociar el expediente de regulación de empleo (ERE) presentado por el banco, que prevé actualmente unas 7.400 extinciones de contrato y 686 recolocaciones en empresas filiales.
Según señalan medios como Cotizalia, CaixaBank tiene pensado comunicar próximamente una rebaja de despidos hasta los 7.000 para acercar posturas con los sindicatos.
Y es que una rebaja en el número de afectados es uno de los objetivos que los trabajadores del banco pretenden lograr con esta huelga histórica.
Los sindicatos denuncian que CaixaBank «no acepta el esquema de propuestas y tampoco hay avances que nos lleven a pensar en el cierre del acuerdo con voluntariedad». Asimismo, también se niegan al «recorte de las condiciones laborales de la plantilla» y lamentan que la dirección «siga empeñada en defender una postura radicalmente contraria a los intereses» de los trabajadores.
Calviño se ha acordado de los trabajadores de la entidad, subrayando que estas situaciones «son tremendamente traumáticas» tanto para los trabajadores como para sus familias, y ha indicado que los procesos de reestructuración deben llevarse a cabo «de manera dialogada» y siempre orientados a que haya más bajas voluntarias que forzosas.
La ministra ya ha reseñado en más de una ocasión los elevados salarios y los bonos que cobra cada banquero.
Yolanda Díaz, vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Trabajo y Economía Social, ha enviado, incluso, sendas cartas a CaixaBank y BBVA pidiéndoles que minimicen el impacto de los respectivos ERE.
CaixaBank ha comenzado ya el cambio de la rotulación de Bankia en la red de oficinas y edificios corporativos de la entidad madrileña, con algunos ejemplos emblemáticos como el Paseo de la Castellana, 189, conocido como las Torres Kio, que eran sede social del banco.
Los trabajos de sustitución de rotulación durarán alrededor de siete días en los edificios corporativos y nueve semanas en la red de sucursales, con personalización de la web, móvil y cajeros de manera progresiva, incorporando la imagen de CaixaBank a la de Bankia hasta la integración tecnológica definitiva.
La web comercial de Bankia se mantendrá hasta finales de
año.
Rotulación, pistoletazo de salidas
Y es que desde el pasado viernes 26 de marzo, CaixaBank y Bankia han quedado registradas ya como una única entidad tras superar un concienzudo examen por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que ha provocado un ligero retraso en esta operación de fusión por absorción.
Con esta fusión, CaixaBank, antigua Caja de Pensiones para la Vejez y el Ahorro, se convierte en el holding de las cajas de ahorros.
CaixaBank, líder del sistema financiero español
La entidad combinada resultada de la absorción de Bankia tiene un total de 623.800 millones de euros en activos totales, convirtiéndose en el mayor banco del mercado doméstico, con cerca de 20 millones de clientes y la primera posición en la cuota de mercado de todos los productos clave: depósitos, créditos y ahorro a largo plazo.
Nueva campaña institucional de CaixaBank
Su primera campaña de publicidad como entidad única destaca el discurso del liderazgo en base a los valores y la misión corporativa del banco, un banco cercano, comprometido con sus clientes, con el bienestar de las personas y con el progreso del conjunto de la sociedad.
“Para ser los primeros en acompañar a millones de familias. Para ser los primeros en apoyar a autónomos y empresas, en creer en los jóvenes y en estar con nuestros mayores. Para ser los primeros en estar contigo. Bankia se une a CaixaBank para, juntos, ser los primeros en estar contigo”.
Todos los medios de comunicación hablan de una gran crisis de beneficios en la banca. Lo cierto es que los resultados del primer semestre de año no son precisamente positivos para los grandes bancos españoles, pero aun así, de cara la opinión pública, es complicado vender como crisis estas cifras:
Crisis de beneficios en Bankia
Bankia ha obtenido un beneficio neto de 142 millones de euros durante el primer semestre del ejercicio, un 64% inferior al obtenido hace un año, debido a las provisiones para hacer frente a posibles contingencias como consecuencia de la situación generada por el coronavirus.
La entidad ha efectuado una dotación de provisiones de carácter extraordinario de 185 millones de euros que, sumados a los 125 millones del primer trimestre, alcanzan los 310 millones. El objetivo de estas dotaciones es reforzar todavía más el balance y contar así con la máxima flexibilidad para atender las necesidades financieras futuras de los clientes.
Banco Sabadell
El grupo Banco Sabadell ha cerrado el primer semestre de 2020 con un beneficio neto atribuido de 145 millones de euros un 72,7% inferior en términos interanuales tras acumular las provisiones requeridas por un total de 1.089 millones de euros (968 millones de euros Ex TSB) por la actualización de los modelos de IFRS9 que incorporan los nuevos escenarios macroeconómicos por el Covid-19.
Estas dotaciones suponen un coste del riesgo de crédito de 107pbs, en línea con el objetivo.
Los ingresos del negocio bancario (margen de intereses + comisiones netas) alcanzan los 2.378 millones, un 5,3% menos en términos interanuales y mantienen su solidez pese a un trimestre excepcional.
Banco Santander
Banco Santander obtuvo un beneficio ordinario de 1.908 millones de euros en el primer semestre de 2020, un 48% menos que en el mismo periodo del año anterior, por las mayores provisiones relacionadas con la pandemia de la covid-19.
José Antonio Álvarez, CEO de Santander
La entidad ha ejecutado una histórica revisión del fondo de comercio y de los DTA, sin efecto en liquidez ni capital, ante el deterioro de las perspectivas económicas por la crisis y ello ha dado lugar a una pérdida atribuida de 10.798 millones de euros en el primer semestre.
El consejo de administración tiene la intención de que se pague un dividendo correspondiente a 2019 en nuevas acciones equivalente a 0,10 euros por acción. El consejo tiene la intención de aplicar una política de dividendo 100% en efectivo tan pronto como las condiciones de mercado se normalicen, sujeto a la recomendación y las aprobaciones regulatorias. Por ello, el banco se ha reservado seis puntos básicos de capital CET1 en el trimestre para un posible dividendo en efectivo con cargo a los resultados de 2020.
BBVA
Por su parte, Onur Genç, consejero delegado de BBVA, anunciaba 636 millones de euros de beneficios, «la mitad de lo que reportamos hace un año, pero más del doble si lo comparamos con el resultado anunciado en el primer trimestre del año, excluyendo el ajuste del fondo de comercio».
En este caso la crisis de beneficios se nota más, pues BBVA perdió 1.157 millones de euros durante el primer semestre del año tras encajar un impacto de 2.084 millones por el ajuste contable en el fondo de comercio de Estados Unidos y por las provisiones efectuadas ante potenciales deterioros por la crisis del covid-19, que en el segundo trimestre ascendieron a 644 millones.
CaixaBank
El Grupo CaixaBank obtuvo en el primer semestre del año un beneficio atribuido de 205 millones de euros, un 67% menos respecto al mismo periodo del ejercicio anterior, después de realizar, durante estos seis primeros meses, una provisión extraordinaria de 1.155 millones de euros y anticiparse así a impactos futuros por los efectos económicos del Covid-19. En el primer trimestre se dotaron 400 millones y, en el segundo, se ha registrado una provisión de 755 millones. Asimismo, los resultados de 2019 estuvieron marcados por el impacto del acuerdo laboral (978 millones de euros).
Hasta el 30 de junio, CaixaBank ha aprobado un total de 357.488 solicitudes de moratoria de sus clientes en España, que afectan a una cartera de 9.848 millones de euros. Como entidad asociada a la CECA, además de adherirse a la moratoria hipotecaria y de préstamos al consumo planteada por el Gobierno ha apoyado la moratoria sectorial, ampliando la duración de las moratorias legales en el pago de estos créditos, y extendiéndolas más allá de los colectivos vulnerables incluidos en el Real Decreto Ley.
Gonzalo Gortázar, Consejero Delegado de CaixaBank
Como podemos ver, se trata de una crisis de beneficios, sí, pero no es el fin del mundo, ni mucho menos. Además, la banca se encuentra en estos momentos en buenos niveles de liquidez y solvencia, y las empresas y las familias con un nivel de endeudamiento mucho menor, y eso nos pone en un panorama mucho mejor que el de la crisis financiera de 2008.