Etiqueta: Lituania

  • El banquero puede estar tranquilo con las tecnológicas (según Scope)

    El banquero puede estar tranquilo con las tecnológicas (según Scope)

    Conste que no lo he dicho yo, sino la agencia de rating Scope, que acaba de publicar un informe titulado «Big tech won´t eat the bank´s lunch in the foreseeable future» (las grandes tecnológicas no comerán la comida de los banqueros en el futuro cercano).

    Por qué las tecnológicas no van tan bien como pensábamos

    Ya hemos dicho más de una vez que bancos y banqueros temían a las gigantes tecnológicas por la cantidad de datos y la fidelidad de los clientes que manejan. Esto las pone en una clara ventaja con respecto a la banca tradicional, pero hay algo con lo que no hemos contado: la pérdida de reputación de empresas como Facebook, Google o Amazon y la regulación a la que parece que van a ser sometidas por las autoridades legislativas.

    La firma alemana señala, además, que la transformación digital que están llevando a cabo los grandes bancos (en España tenemos CaixaBank y BBVA como máximos exponentes), modernizando sus estructuras y adecuándose a las expectativas y los tiempos de los nuevos usuarios, les harán competir en igualdad de condiciones.

    Scope resalta también la fortaleza del sistema bancario europeo, promovida en gran parte por la estricta regulación bancaria, contraria a la desregulación que impera en Estados Unidos y que ha ocasionado que se merme el papel de intermediario de los bancos y haya mucha más especialización.

    Una gran tecnológica como Amazon o Facebook tendría mucho más fácil hacerse con el mercado en Estados Unidos que en Europa.

    Destinos idílicos para grandes tecnológicas

    En su informe para la tranquilidad del banquero medio, Scope indica que el mejor mercado para las bigtech que quieran hacer negocio bancario se encuentra en los países emergentes, donde hay un elevado crecimiento de la clase media, cada vez más reducida en la vieja Europa, aunque en los países del Este sí parece haber un hueco debido a su apuesta por el fintech, de la que hemos hablado aquí alguna que otra vez.

    Habrá que permanecer atentos a próximos informes y, por supuesto, a la realidad diaria, para ver si los banqueros realmente pueden dormir tranquilos.

  • Rebellion Pay , primera ‘fintech’ española aproximada a la licencia de banco

    Rebellion Pay , primera ‘fintech’ española aproximada a la licencia de banco

    Rebellion Pay, fintech española que ofrece una tarjeta virtual instantánea prepago Mastercard, ha obtenido el permiso en Lituania para operar como Entidad de Dinero Electrónico (EDE) a nivel comunitario.

    Rebellion Pay, a un paso de ser banco

    Rebellion Pay, participada por Gala Capital, se sitúa así en el nivel directamente inferior al de una entidad financiera. En la práctica, la única diferencia que presenta con respecto a un banco es que no pueden realizar operaciones de inversión, crédito o repercutir comisiones sobre los clientes, pues está obligada a trabajar con cuentas segregadas (lo cual garantiza que no se caiga en estafas, digo, abusos, como el que ha hecho hace poco el BBVA a muchos clientes).

    Sin embargo, sí se puede pagar en cualquier sitio con su tarjeta, a través de las tiendas de Google o Apple, hacer transferencias o incluso domiciliar las nóminas, lo cual hace de Rebellion Pay una entidad muy atractiva para sectores como jóvenes que todavía no se han incorporado al mercado de trabajo, pero necesitan tarjetas para pagar servicios como Netflix, HBO, Spotify, Cabify, Lime, Fortnite, etc.

    Tarjeta prepago de Mastercard de Rebellion Pay
    Tarjeta prepago de Mastercard de Rebellion Pay

    Servicios de Rebellion Pay

    Con el alta de Rebellion Pay, sin ningún coste al mes, se obtiene un IBAN a través del cual enviar y recibir transferencias, pagar el piso, ingresar la beca, etc.; la monitorización del dinero que sale y que entra; la posibilidad de hacer transferencias «flash» entre usuarios de Rebellion y transferencias a cualquier cuenta bancaria.

    Esta startup, dirigida por Sergio Cerro, barajan realizar, además, un servicio de suscripción con un pago de 3 euros mensuales por una cuenta sin limitaciones con la que los usuarios pueden mover el dinero que quieran, además de recibir una tarjeta física con la que realizar dos extracciones gratis al mes.

    Cómo funciona Rebellion Pay

    Para hacerse usuario solo hace falta instalarse la aplicación, que proporciona la tarjeta Mastercard virtual gratis y al momento.

    En segundo lugar, hay que cargar dicha tarjeta con la cantidad que se prefiera. Al ser prepago, el cliente marca el límite. Y, a partir de ahí, a comprar o transferir el dinero que se quiera.

    Lituania, una vez más

    Ya he hablado aquí de otros casos de fintech que han conseguido licencias para operar gracias a la licencia de Lituania. No obstante, y aunque el país ofrece oportunidades gracias a la aprobación del Banco Central, hay que garantizar una solvencia financiera, un modelo de negocio sólido, la apertura de oficinas locales y un análisis detallado de administradores e inversores.

    En este sentido, Rebellion Pay cuenta con una inversión superior a cuatro millones de euros por parte de Gala Capital, lo que les ha permitido, entre otras cosas, depositar 600.000 euros para garantizar su solvencia.

  • Google ya es fintech y se acerca a ser banco en Europa

    Google ya es fintech y se acerca a ser banco en Europa

    El gigante tecnológico Google ha obtenido una licencia en Lituania para operar como fintech, lo que le proporciona permiso para dar servicios financieros que, si bien no están todavía a la altura de un banco, sí que le acercan cada vez más a ello. Y podrá hacerlo en toda Europa.

    Servicios que podrá dar Google

    Gracias a la flexibilidad de la legislación lituana Google podrá procesar pagos, emitir dinero electrónico, efectuar transacciones de pago, remesas internacionales, servicios de depósito y retirada de efectivo, así como transferencias de débito directo y crédito.

    Se queda lejos de ofrecer préstamos, hipotecas y crear y operar fondos de inversión, como sí puede hacer la fintech Revolut, de la que ya hemos hablado en este blog, pero los servicios financieros para los que ha recibido autorización no son una cuestión baladí.

    La compañía tecnológica se une así a Facebook y Amazon, que obtuvieron sendas licencias a través de Irlanda y Luxemburgo, respectivamente, pero también aplicables a todo el ámbito geográfico comunitario.

    Desde El Economista señalaban la posibilidad de que se unan otros gigantes como Apple o Samsung, puesto que, al menos en el caso del primero ya cuenta con medios de pago a través de móvil y otros dispositivos y tiene pensado ampliar sus prestaciones en los próximos años.

    Banquero y cliente comparten suspicacias

    Con esta nueva licencia para operar los banqueros europeos ven realizadas una de sus mayores pesadillas, que es el acceso a sus servicios a grandísimas empresas que poseen una cantidad ingente de datos sobre millones de usuarios de todo tipo.

    Un banco de Google sería la entidad más temible para cualquier banquero al disponer de datos personales no solo de compras, sino también de intereses, búsquedas, hábitos de consumo, etc., por lo que se espera que los bancos tradicionales sigan exigiendo a las autoridades europeas mayor control sobre el sector fintech y, en especial, sobre las empresas tecnológicas que acceden a él.

    Pero no es solo el banquero el que tiene que temer a Google, Amazon o Facebook. Los usuarios y/o clientes estamos más expuestos que nunca si no se ponen límites a la obtención y protección de nuestros datos.

    Google tiene demasiados datos de los usuarios como para ser un banco
    Google tiene nuestras búsquedas, nuestros correos, nuestras preferencias… todos los datos que podamos imaginar y más sobre nosotros.

     

  • Banquero, échate a temblar con Revolut

    Banquero, échate a temblar con Revolut

    Hoy quiero hablaros de Revolut, la banca alternativa que ha aterrizado en España con un mensaje más que polémico, pues afirma que quiere «acabar con la fiesta de los banqueros», con Banco Santander y CaixaBank entre sus objetivos a desbancar, nunca mejor dicho.

    Qué es Revolut

    Revolut es una startup fintech del Reino Unido que ha logrado obtener más de 950.000 clientes en 42 países europeos en tan solo dos años. ¿Cómo? Ofreciendo facilidades a la hora de crear una cuenta con IBAN personal (con tan solo descargar la aplicación y dar tus datos personales ya la tienes), dando tarjetas de débito sin ningún coste y otras ventajas como utilizar una tarjeta libre de comisiones en el extranjero en más de 120 divisas.

    Además, esta startup ofrece a sus clientes la posibilidad de comprar criptomonedas (Bitcoin, Ethereum y Litecoin) directamente desde su aplicación. Durante la primera semana de prueba de este servicio un total de 10.000 clientes negociaron el equivalente a un millón de dólares en criptomonedas, con una comisión del 1,5% por adelantado, sin otros cargos añadidos.

    La compañía opera en España con licencia bancaria lituana, que le permite ofrecer nuevos servicios como crédito al consumo o depósitos multidivisas. Y es que Lituania es uno de los países punteros en Europa en temas de fintech.

    ¿Por qué España?

    Para Revolut, con sede en Londres, España constituye un mercado muy jugoso, puesto que somos uno de los países del mundo con mayor éxito de los smartphone, en concreto, el sexto mercado en cuanto a número de clientes.

    Nuestro país, según han afirmado en distintos medios sus responsables, les va a servir, además, como lanzadera de sus productos para América Latina, aunque sus miras están puestas en Estados Unidos, Canadá, Hong Kong, Emiratos y Australia.

    Actualmente su principal mercado se concentra en Reino Unido, seguido de Francia, Grecia y Lituania.

    Sus fundadores son Vlad Yatsenko y Nikolay Storonsky. Yatsenko tiene experiencia como desarrollador de sistemas financieros en departamentos de inversiones de bancos. Storonsky, por su parte, ha sido trader con Credit Suisse, donde pudo experimentar de primera mano las desorbitadas comisiones aplicadas a las transacciones de cambio de divisas, lo que le inspiró a reinventar la manera en la que se hace.