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  • Fyre Festival: la fiesta que nunca fue

    Fyre Festival: la fiesta que nunca fue

    Existe un momento en la historia reciente del capitalismo que funciona como parábola perfecta de la era Instagram: miles de jóvenes adinerados varados en una isla del Caribe, rodeados de tiendas de emergencia empapadas y sándwiches de queso triste, mientras descubren que el festival de lujo por el que pagaron hasta 12.000 dólares nunca existió más allá de un video promocional. Fyre Festival no fue solo un desastre logístico; fue el ensayo general de una forma de estafa que definiría la década siguiente: la monetización de la aspiración mediante influencers, la venta de experiencias que existen únicamente como contenido, y la fe ciega en que si algo parece lujoso en una pantalla, debe ser real.

    Billy McFarland tenía 25 años cuando concibió Fyre Festival como extensión de Fyre Media, una startup supuestamente dedicada a conectar celebridades con marcas para eventos. McFarland ya arrastraba un historial de emprendimientos dudosos, incluyendo una tarjeta de crédito exclusiva llamada Magnises que prometía acceso VIP a eventos y que acabó siendo poco más que una tarjeta de débito con pretensiones. Pero nada de eso importaba en el ecosistema donde McFarland operaba: el mundo de los emprendedores jóvenes, carismáticos y bien conectados donde el historial se borra con cada nuevo pitch deck.

    La genialidad maligna de Fyre Festival residió en su estrategia de marketing. McFarland y su socio, el rapero Ja Rule, produjeron un video promocional que se convertiría en caso de estudio de manipulación aspiracional. Supermodelos como Kendall Jenner, Bella Hadid y Emily Ratajkowski aparecían retozando en yates, nadando con cerdos en playas cristalinas, prometiendo una experiencia que fusionaba Coachella con un resort de lujo en las Bahamas. El video no contenía información práctica sobre el festival —ni cartel de artistas, ni detalles de alojamiento, ni logística de transporte— porque la información práctica era irrelevante. Lo que vendía era un sentimiento: la pertenencia a una élite dorada que vive experiencias inaccesibles para el común de los mortales.

    El papel de los influencers fue determinante. Más de 400 cuentas de Instagram con millones de seguidores publicaron simultáneamente un cuadrado naranja promocionando Fyre Festival. Kendall Jenner cobró 250.000 dólares por un solo post. Ninguna de estas publicaciones incluía la etiqueta de contenido patrocinado que la ley exige. Era publicidad encubierta a escala industrial, diseñada para crear la ilusión de que las personas más deseables del planeta estaban entusiasmadas con un evento del que no sabían absolutamente nada.

    Las entradas se agotaron en minutos. Los compradores pagaron entre 500 y 12.000 dólares por paquetes que prometían villas de lujo, comida gourmet preparada por chefs estrella, y actuaciones de artistas como Blink-182 y Major Lazer. Lo que no sabían es que McFarland no había reservado alojamiento, no había contratado catering, no había construido infraestructura, y no había pagado a la mayoría de los artistas. El dinero de las entradas se gastaba tan rápido como entraba en mantener la ilusión de que el proyecto avanzaba.

    Los empleados de Fyre Media que intentaron alertar sobre el desastre inminente fueron ignorados o despedidos. Documentos internos revelan que semanas antes del festival, el equipo sabía que era imposible cumplir lo prometido. La opción sensata —cancelar y devolver el dinero— fue descartada porque habría expuesto la estafa. McFarland prefirió huir hacia adelante, confiando en que de alguna manera, mágicamente, las cosas se resolverían.

    No se resolvieron. Los asistentes llegaron a Great Exuma el 27 de abril de 2017 para encontrar un campamento de refugiados improvisado. Las villas de lujo eran tiendas de campaña FEMA rescatadas de algún desastre humanitario. La comida gourmet era pan de molde con queso y ensalada en envases de poliestireno. No había agua potable suficiente, ni baños adecuados, ni seguridad, ni transporte de vuelta. El equipaje de los asistentes fue volcado en un aparcamiento para que cada uno buscara el suyo en la oscuridad.

    Las redes sociales, que habían creado el monstruo, lo destruyeron con la misma velocidad. La imagen del sándwich de queso triste se viralizó instantáneamente, convirtiéndose en símbolo de la distancia entre expectativa y realidad. Los asistentes, muchos de ellos influencers menores que habían venido a crear contenido, documentaron el caos en tiempo real. En cuestión de horas, Fyre Festival pasó de ser el evento del año a ser la broma del año.

    McFarland fue arrestado y condenado a seis años de prisión por fraude. Ja Rule, que alegó desconocer los problemas, evitó cargos criminales pero enfrentó múltiples demandas civiles. Las modelos e influencers que promocionaron el festival no sufrieron consecuencia alguna, estableciendo un precedente preocupante: quienes amplifican estafas mediante su plataforma pueden cobrar millones sin responsabilidad cuando la estafa colapsa.

    Fyre Festival dejó lecciones que el mundo del marketing prefirió ignorar. Demostró que la economía de la influencia opera sin salvaguardas: cualquiera puede pagar a celebridades para promocionar cualquier cosa, y el público carece de herramientas para distinguir entusiasmo genuino de publicidad pagada. Demostró que la aspiración es explotable a escala industrial, que existe un mercado masivo de personas dispuestas a pagar fortunas por la mera posibilidad de pertenecer a un mundo que ven en Instagram. Y demostró que la estafa más efectiva no necesita prometer rendimientos financieros; basta con prometer experiencias, pertenencia, exclusividad.

    Billy McFarland salió de prisión en 2022 y, fiel a su naturaleza, anunció inmediatamente planes para Fyre Festival II. Porque en la economía de la atención, incluso el fracaso más espectacular es una marca reconocible, y siempre habrá alguien dispuesto a comprar una entrada para el desastre.

  • Los gurús del trading y la venta de humo

    Los gurús del trading y la venta de humo

    Existe una ley no escrita en el mundo del trading que debería grabarse en la entrada de cada academia financiera: quienes saben ganar dinero en los mercados lo ganan; quienes no saben, enseñan. La industria de la educación financiera online representa una de las estafas más sofisticadas y menos perseguidas de la economía digital: un ecosistema de gurús, coaches y mentores cuyo modelo de negocio consiste en vender la ilusión de riqueza a personas desesperadas por escapar de su realidad económica.

    El patrón es reconocible al instante. Un joven fotogénico posa junto a un Lamborghini alquilado, frente a una mansión de Airbnb, sosteniendo fajos de billetes que probablemente son atrezzo. Afirma haber descubierto un sistema secreto para generar ingresos pasivos desde cualquier lugar del mundo. Por una módica cantidad —que invariablemente aumenta con urgencia artificial: «solo quedan 3 plazas a este precio»—, compartirá contigo los conocimientos que le han permitido alcanzar la libertad financiera a los 23 años.

    El producto que venden estos gurús adopta múltiples formas: cursos de trading de divisas, academias de inversión en criptomonedas, señales de compraventa por Telegram, mastermind groups de emprendimiento digital. El contenido es intercambiable porque el contenido no importa. Lo que se vende es la fantasía de una vía de escape, la promesa de que existe un atajo hacia la riqueza que las élites han mantenido oculto y que tú, afortunado descubridor de este anuncio de Instagram, estás a punto de conocer.

    La estafa opera a varios niveles de sofisticación. En el más básico, el gurú simplemente desaparece con el dinero del curso, entregando material plagiado de YouTube o directamente nada. Pero las operaciones más refinadas construyen estructuras piramidales disfrazadas de programas educativos: quienes completan el curso básico son incentivados a convertirse en afiliados que reclutan nuevos alumnos a cambio de comisiones. El dinero no fluye de los mercados financieros hacia los estudiantes; fluye de los estudiantes nuevos hacia los estudiantes antiguos y, sobre todo, hacia el gurú en la cúspide.

    Los servicios de señales de trading representan quizá la modalidad más cínica de la estafa. Por una suscripción mensual, el gurú promete enviarte alertas sobre cuándo comprar y vender. El problema es matemático: si el gurú realmente supiera predecir el mercado con la precisión que promete, no necesitaría tus 99 euros mensuales; sería millonario operando con su propio capital. La realidad es que las señales son frecuentemente incorrectas, selectivamente reportadas para aparentar éxito, o simplemente copiadas de otros servicios en una cadena de ceguera financiera compartida.

    El perfil de la víctima típica es desgarrador: personas jóvenes sin educación financiera formal, trabajadores precarios buscando una salida, inmigrantes que han escuchado historias de compatriotas enriquecidos en el extranjero. La estafa explota deliberadamente la vulnerabilidad económica: quienes más necesitan el dinero son quienes más dispuestos están a creer en soluciones mágicas.

    Las redes sociales han amplificado exponencialmente el alcance de estos estafadores. Instagram, TikTok y YouTube están saturados de contenido que glorifica un estilo de vida financiado por la venta de cursos, no por los rendimientos de trading que esos cursos prometen enseñar. Los algoritmos favorecen el contenido aspiracional, creando cámaras de eco donde la estafa se normaliza y las voces críticas son ahogadas por un tsunami de testimonios falsos y éxito manufacturado.

    La regulación ha sido históricamente incapaz de abordar este fenómeno. Los gurús financieros operan en zonas grises legales, argumentando que venden educación, no asesoramiento financiero, y que no garantizan resultados. Es técnicamente cierto y profundamente deshonesto: todo su marketing implica garantías que sus disclaimers legales desmienten en letra pequeña.

    El daño causado por esta industria va más allá del dinero perdido en cursos inútiles. Quienes intentan aplicar lo aprendido frecuentemente pierden sus ahorros en los mercados, víctimas de estrategias que nunca funcionaron. La confianza destruida en la educación financiera legítima dificulta que las víctimas busquen posteriormente formación genuina. Y el tiempo invertido en perseguir sueños imposibles es tiempo robado a alternativas reales de mejora económica.

    La estafa de los gurús financieros prosperará mientras exista desigualdad económica y analfabetismo financiero. Son las condiciones perfectas para vendedores de esperanza embotellada. El único antídoto es una verdad incómoda que ningún gurú te dirá: no existen atajos hacia la riqueza, los mercados financieros no son un camino hacia la libertad para la mayoría de participantes, y quien te promete lo contrario probablemente te está vendiendo algo.

  • Academia de emprendedores denunciada por estafa a jóvenes

    Academia de emprendedores denunciada por estafa a jóvenes

    Los adultos tenemos una vida terrible, pasamos muchas horas trabajando y tenemos poco sueldo y nula libertad, pero en los jóvenes está el poder controlar su propia vida. Ese es, básicamente, el discurso de algunas academias de emprendedores que prometen ayudar a miles de jóvenes a ganar dinero mediante las nuevas tecnologías y que ya acumulan denuncias por estafa.

    Es el caso de la plataforma IM Academy, que pertenece a la empresa Imarketslive y que, según indica El Diario, hace dos años se hacía llamar Awaken Dreamers. Sobre esta academia, que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) no ha dudado en definir como «chiringuito financiero«, pesa una demanda colectiva de 450 familias.

    Esta academia se dedica a captar a menores de edad a través de las redes sociales y de charlas como la organizada hace unos días en el centro de Madrid, ofreciendo formación sobre inversión y operaciones financieras por una matrícula de 250 euros y una mensualidad de 150.

    A partir de ahí se les ofrece realizar «networking márketing», esto es, captación de otros miembros a cambio de ingresos económicos y promoción interna en la empresa, bajo la promesa de generar grandes beneficios y poder tener un estilo de vida acomodado.

    El youtuber que descubrió la academia

    La denuncia por publicidad engañosa, estafa, contra el derecho de los trabajadores, delitos contra la Hacienda pública, contra la seguridad social, un posible delito de organización criminal y otro de coacción psicológica se produce gracias a la investigación del youtuber Tamayo, que el 25 de noviembre de 2020 publica un vídeo en el que desmonta esta academia y muestra cómo lo intentan captar a través de Instagram.

    A partir de ahí, Tamayo inicia una serie de vídeos sobre esta academia y comienza a recibir amenazas, que también publica en su canal de YouTube.

    IM Academy, por su parte, ha emitido un comunicado en el que reitera su «voluntad de aclarar y terminar con esta campaña de difamación que estamos sufriendo, para poder continuar ofertando nuestros servicios que estimamos de indudable interés» y señala que «ofrece una amplia selección de servicios en educación digital para aquellas personas interesadas en aprender sobre el mercado de divisas Forex, Monedas Digitales y Tendencias de negocio del futuro».

  • Webinars gratuitos del Instituto de Estudios Cajasol

    Webinars gratuitos del Instituto de Estudios Cajasol

    El Instituto de Estudios Cajasol lanza su segunda convocatoria de formación gratuita online para profesionales y empresarios dentro de la cuarentena por el COVID-19 que tanto está afectando a las pymes y los autónomos de este país. En este caso se trata de webinars sobre habilidades directivas, competencias profesionales, desarrollo de negocio, marketing y venta, transformación digital.

    Contenido de los webinars

    El miércoles 29 de abril, de 13 a 13:45 horas, Francisco Naranjo, asesor de Marketing y Ventas especializado en empresas B2B del sector servicios y Director General de Comunica-Web.com, impartirá el webinar ‘Vacuna tu negocio frente a desplifarros: Evaluar tu estrategia digital’.

    Webinars de Cajasol
    Webinar: ‘Vacuna tu negocio frente a desplifarros: Evaluar tu estrategia digital’

    En él se tratarán las redes sociales, los buscadores, página web y anuncios en Google y se responderá a preguntas como «¿estoy generando negocio en internet? ¿Qué me reporta el dinero que gasto? ¿Qué puede generar más negocio?» y se podrá descargar un check list con ideas para evaluar tu estrategia digital. Se puede reservar la plaza pinchando en este enlace.

    El miércoles 6 de mayo, de 16:00 a 16:45 horas, el webinar ‘Vender más y mejor: inteligencia comercial’ versará sobre cómo tejer relaciones sólidas con clientes, basadas en la generación de confianza y sobre la base de una gran reputación. Lo impartirá el economista y director de oficinas de entidades financieras Pedro Pérez Sáncho. La reserva de plaza se puede realizar en este enlace.

    Webinars de Cajasol: inteligencia comercial
    Webinar: ‘Vender más y mejor: inteligencia comercial’

    Webinars complementarios a cursos de Cajasol

    Además de estos webinars, el Instituto de Estudios Cajasol convoca para hoy, jueves 23 de abril, a las 18:00 horas, otro complementario a su Curso de Experto en Contratación Pública que tratará sobre las » Controversias de la Contratación Pública ante el Estado de Alarma».

    Y es que, como señalan en la web de la escuela de negocios, las medidas extraordinarias implementadas para hacer frente al impacto económico y social del coronavirus, junto a la suspensión de los plazos de tramitación de los procedimientos administrativos que la declaración de alarma ha producido, están generando una enorme incertidumbre jurídica en el ámbito de la contratación pública, tanto para el sector público como para los contratistas.

    Controversias de la Contratación Pública ante el Estado de Alarma
    Controversias de la Contratación Pública ante el Estado de Alarma

    Para analizar en profundidad las previsiones legales y los criterios interpretativos de los distintos operadores jurídicos, el webinar contará con Pedro Luis Roas Martín, Magistrado especialista de la Sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Francisco Montes Worboys, Letrado de la Junta de Andalucía (en excedencia), y con Juan Antonio Carrillo Donaire, Socio de SdP Estudio Legal, que moderará el debate. La inscripción se puede realizar en este enlace.

    Una formación muy interesante para empresarios y profesionales autónomos que estos días se estén viendo afectados por todo lo que está ocurriendo.

  • Social Commerce para ventas en redes sociales de Pymes

    Social Commerce para ventas en redes sociales de Pymes

    El confinamiento provocado por la pandemia del nuevo coronavirus ha llevado a pequeños y medianos productores y vendedores a digitalizarse y darse a conocer a través de Internet. Con el objetivo de ayudarles en esta tarea, CaixaBank ha lanzado la herramienta Social Commerce, dentro del ambicioso plan #ContigoMásQueNunca de apoyo a particulares y empresas para hacer frente a la situación actual.

    Social Commerce

    Social Commerse es una solución tecnológica que permite gestionar compras online directamente a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería. De esta forma, se facilita al comercio que pueda realizar ventas a partir de ofertas lanzadas desde sus perfiles en Facebook, Twitter, Instagram, Whatsapp, Telegram o cualquier otra vía de comunicación con el cliente final, sin necesidad de mantener una tienda virtual o una página web propia.

    Social Commerce analiza cuántas interacciones ha tenido la publicación del comercio para darle la información que le ayudará a aplicar las medidas necesarias para tener una mayor difusión. De esta forma, podrá incrementar el alcance de su publicación y llegar a un número mayor de consumidores potenciales, lo que hará crecer su negocio. En cuanto a los clientes, éstos reciben las ofertas a través de los perfiles y aplicaciones de mensajería del comercio, y si les gusta el producto, lo pueden comprar a través de un enlace que les lleva directamente a las instrucciones de pago. El comerciante recibe la información de la venta que acaba de realizar y así ya puede empezar a gestionar el envío del pedido.

    Productos complementarios

    El lanzamiento de Social Commerce se complementa con PayGold, una solución pensada para recibir pagos online, por correo electrónico o por SMS, sin necesidad de que el comercio tenga una web propia.

    Los productos están disponibles tanto para comercios clientes de CaixaBank como para otros negocios sin relación previa con la entidad. Se pueden contratar en la red de CaixaBank, que cuenta con 2.500 gestores especialistas en comercios.

    Herramientas para el distanciamiento social

    Asimismo, y dentro del plan #ContigoMásQueNunca, CaixaBank ha iniciado la adaptación de sus tarjetas y datáfonos para elevar el límite de seguridad del pin de 20 a 50 euros para introducir el pin de seguridad de los pagos.

    Si se prefiere se puede usar también CaixaBank Pay, la solución de pago por móvil de la entidad desarrollada en colaboración con Samsung Pay, Apple Pay, Garmin Pay y Fitbit Pay, que permite realizar pagos de cualquier cantidad con estos dispositivos sin necesidad de tocar el datáfono del comercio.

    Datáfono CaixaBank
    Los clientes que cuenten con móviles compatibles pueden descargar la aplicación CaixaBank Pay e incluir sus tarjetas para realizar compras de forma segura por el móvil.

    Los tiempos de distanciamiento social que nos está tocando vivir van a propiciar una mayor digitalización y modernización de la banca tradicional. Desde este blog lo recibiremos con alegría.