Categoría: Bankia

  • ¿Qué aplicación de los bancos me viene mejor?

    ¿Qué aplicación de los bancos me viene mejor?

    Suelo escribir a menudo sobre la irrupción Fintech y cómo está modificando, pero todavía no había hecho una comparativa entre la aplicación de distintos bancos, así que espero que este post os sea de utilidad si queréis saber cuál os viene mejor.

    Aplicaciones muy recomendables

    Dentro de las mejores aplicaciones, las que recomendaría hasta a mi abuelita por ser fáciles, ágiles y muy intuitivas voy a incluir las del Banco Santander, ING Direct  y CaixaBank.

    La del Banco Santander me gusta especialmente por su multifuncionalidad, y es que desde ella se pueden gestionar todas las cuentas y tarjetas, así como la cartera de valores, contratar productos y pagar, a través de Santander Wallet, con el teléfono móvil.

    El Banco Santander ha incorporado un detalle muy cool a su aplicación, que es la posibilidad de adaptar la interfaz a la hora del día, y al mes del año en el que nos encontremos. Si a eso le sumamos que funciona a la perfección en Android y en iOS, el resultado de la evaluación es sobresaliente.

    Otra aplicación excelente es la de ING Direct, con la que se puede contratar una cuenta bancaria sin tener que proporcionar información sensible como el número de otra cuenta para validar la identidad. Esta opción se puede hacer a través de un mensajero.

    ING Direct cuenta con una aplicación que, como muchos de sus productos, está enfocada al ahorro. Todavía recuerdo a muchos de mi generación que se abrieron en su día la Cuenta Naranja ING y hoy ya tienen su hipoteca. A esos mismos va dirigida la apuesta para smartphones de esta entidad.

    ING Direct dispone, además, de Twyp, que permite transacciones entre usuarios en tan solo un clic.

    Y, compartiendo podio con Banco Santander e ING Direct se encuentra la recientísima aplicación imaginBank, de cuya creación hablé hace poco más de un año en este blog y que ha ascendido vertiginosamente entre las mejores por su creatividad a la hora de afrontar soluciones para la ayuda, desde un robot que dialoga con el usuario hasta un teclado virtual móvil (imaginBoard) o un servicio para enviar dinero a través de Siri, el asistente virtual de iPhone.

    Una aplicación que no se queda atrás

    Una buena aplicación, si bien necesita ciertas mejoras, es la de BBVA, que permite realizar bastantes operaciones y aporta, además, mucha información sobre los productos a contratar, en especial créditos personales, de empresa e hipotecas.

    La aplicación móvil del BBVA, sin embargo, tarda en cargar, y es un factor negativo porque los usuarios de banca online queremos inmediatez.

    En este sentido parece que fuentes del banco han anunciado que habrá sorpresas a partir de septiembre, así que tendremos que estar pendientes.

    No recomiendo

    La peor de todas las que he podido indagar hasta el momento es la de Bankia, que además de tener una interfaz un tanto vetusta, permite pocas operaciones y las que sí deja las hace con tal lentitud que antes de que acabe ya has tenido tiempo de abrir una cuenta en ING Direct.

     

  • Influencias de las fintech en los bancos

    Influencias de las fintech en los bancos

    Las fintech han llegado para quedarse. Así se puede extraer de todos y cada uno de los informes y estudios publicados en los últimos tres años. Esta expansión desmesurada que están experimentado las empresas de nuevas tecnologías aplicadas a servicios financieros y bancarios está teniendo influencias arrolladoras en los bancos tradicionales, y en los banqueros que los gestionan, como veremos en otro post.

    Inversión de los bancos en tecnología

    Según el informe Blurred lines: Cómo FinTech está redefiniendo el sector financiero, de Price Waterhouse Coopers (PWC), el 77% de las instituciones financieras tradicionales están incrementando sus esfuerzos por innovar, y un 56% han propuesto un cambio radical en sus estrategias.

    Estos cambios no vienen solo de la mejora y renovación interna, sino también del uso de empresas fintech externas para cubrir servicios de los que no disponen.

    Nuevos productos

    El informe de Price Waterhouse Coopers, realizado a partir de 544 entrevistas con directivos del sector (consejeros delegados, responsables de innovación y responsables de tecnología y sistemas) de todo el mundo, señala que las Fintech podrían poner en riesgo hasta el 25% del negocio actual de los bancos tradicionales en los próximos años.

    En temas de medios de pago el sector financiero tradicional podría ver reducidos sus ingresos hasta en un 28%; en gestión de activos y patrimonios, hasta un 22%, y en compañías de seguros hasta un 21%.

    Esto está haciendo que cada vez más bancos opten por presentar soluciones fintech, como ya comenté hace tiempo cuando CaixaBank presentó su imaginBank, pensado por y para el móvil.

    Asociación bancos – fintech

    La misma CaixaBank y otras entidades como CitiBank están llevado a cabo acuerdos de partnership a través de Matchi, una plataforma global de innovación que aporta a los bancos acceso global a las innovaciones más potentes, positivas y exitosas creadas a lo largo y ancho del mundo.

    Otra forma de asociación son los programas de incubadora y lanzadera de startups, como Bankia Fintech by Innsomnia o el famosísimo Fintech Innovation Lab.

    Otros bancos, como Santander, tienen sus propios fondos de capital de riesgo dedicados a la inversión en startups del sector. En otro post os hablaré de Santander InnoVentures, su filosofía y lo que ha conseguido hasta el momento.

    En casos más sencillos se puede dar una compra o alquiler del servicio por parte del banco a la empresa Fintech. Y en los más agresivos, una compra directa de la misma.

    Lo que está claro es que la banca tradicional no puede quedarse paralizada ante la amenaza más grande en cuanto a competencia de su historia, pues en esta nueva era solo sobrevivirán aquellas entidades que mejor se hayan adaptado.

  • Coworking, cómo distinguir los vendehúmos

    Coworking, cómo distinguir los vendehúmos

    Los coworking en los que varios profesionales comparten espacio de trabajo están tan de moda que hasta se escucha hablar ya de que están viviendo una auténtica burbuja. En plena proliferación de este tipo de espacios cuesta distinguir cuáles son los que realmente ofrecen posibilidades de crecimiento y expansión para un autónomo o una startup y cuáles se han ideado como negocio rentista sin más.

    Coworking productivos e innovadores

    En primer lugar voy a empezar señalando qué es para mí un coworking productivo, aquel en el que, en mi humilde opinión, merece la pena estar.

    Voy a seguir los criterios de la Escuela de Organización Industrial, porque para mí el coworking, igual que el emprendimiento, tiene que incluir elementos innovadores. Si vas a abrir una agencia de comunicación, o de publicidad, un bar o un food-truck (los remolques de bocatas de toda la vida, vamos), innovación, lo que se dice innovación no vas a hacer.

    Un coworking con proyección debería aumentar las probabilidades de éxito de los proyectos ya desde fases tempranas de su desarrollo y servir como puente entre las distintas empresas que lo conformen, bien sea para compartir experiencias o para desarrollar tecnología que favorezca las sinergias.

    Podríamos decir entonces que en los coworking lo importante es la comunidad empresarial y las ideas que desarrolla dicha comunidad más que el propio espacio. No es cuestión de ir a hacer amigos, se trata de una nueva forma de trabajar en la que personas con ideas que innovan en distintas áreas buscan confluencias, aprenden juntas e, incluso, acceden a oportunidades de inversión.

    Los coworking como ecosistema productivo con conocimientos, formación, innovación y posibilidad de financiación serían los coworking que realmente han entendido de qué va eso de cotrabajar y colaborar.

    Es cierto que casi no se pueden poner ejemplos de estos coworking que no hayan sido propiciados por universidades, Institutos de Fomento, bancos, instituciones como la Fundación Cajasol o una colaboración entre todos ellos.

    Humo y charlatanería

    Pero, desafortunadamente, la mayoría de espacios que se venden como coworking no dejan de ser alquiler de metros cuadrados para uso de autónomos que no realizan ninguna actividad innovadora, sino que han visto mermados sus derechos laborales y se tienen que dedicar por cuenta propia a trabajos que en realidad deberían ser por cuenta ajena.

    Suele tratarse de locales, e incluso edificios enteros, que se venden como cool , en los que los inquilinos (voy a preferir este término antes que el de coworker por lo que voy a explicar a continuación) incluso tienen la misma actividad y son competencia entre sí. Lugares repletos de diseñadores de todas las áreas (pero sobre todo gráficos y de ropa), community managers, etc. que piensan erróneamente que el hecho de estar en ese lugar les va a proporcionar clientes y posibilidades de negocio. Una forma un tanto sutil y conceptual de estafa.

    De entrada, suelo desconfiar de los coworking que se anuncian primando el diseño del espacio por encima de la red de conocimiento.

    Otra de las características que he observado en muchos de estos coworking es que todos se suman a la corriente del pensamiento positivo que tan bien desenmascaró Barbara Ehrenreich en su libro «Sonríe o muere». Esto se nota en la omnipresencia de frases motivacionales en las paredes y hasta en los váteres porque «nunca sabes dónde se te puede ocurrir una buena idea» (sí, lo he visto con mis propios ojos). Odas a la cantidad de horas que puede pasar alguien en una oficina porque eso es lo que da de comer, y bastante bien, al rentista que ha tenido la idea de montar ese falso coworking.

    Mucho diseño de ambientes hipster, imágenes del día a día que parecen de anuncio de cerveza con fiesta de amigos y mesas, muchas mesas de trabajo juntas a precios casi de oro, dependiendo de la situación donde se encuentre (en el centro de Madrid, imposibles).

    Sé que soy implacable, y algunos me acusaréis de exceso de dureza, pero cuanto antes dejemos de ver las cosas a través del cristal rosa, antes podremos fomentar de mayor manera el emprendimiento bien entendido, que es pura iniciativa, creatividad e innovación, sin parches ni precariedad.

  • Bankia Fintech se internacionaliza

    Bankia Fintech se internacionaliza

    Bankia Fintech by Innsomnia, la aceleradora de Bankia, ha recibido 37 candidaturas de startups de diferentes países para su convocatoria internacional, a las que se sumarán las 14 españolas que iniciaron su incubación en noviembre.

    Bankia Fintech, intercontinental

    Entre las startups que han presentado su solicitud para formar parte de la convocatoria destacan las provenientes de América (nueva de México, ocho de Colombia, dos de Perú y dos Brasil), que son mayoría. Pero también ha habido candidaturas europas, como las cinco que optan desde Reino Unido, las dos de Francia y una de Italia, Ucrania y Letonia. Las tres restantes empresas fintech que han optado al Bankia Fintech Club proceden de Israel y Australia.

    Bankia Fintech by Innsomnia es la primera incubadora y aceleradora especializada en España en los servicios de banca fintech. El sistema elegido es el colaborativo, por lo que estas nuevas empresas ofrecerán sus servicios a la entidad financiera, pero no tendrán que ceder parte de su capital.

    Y como la falta de regulación del sector en muchos países genera incertidumbre y diferencias muy acusadas entre unos sitios y otros, muchas de estas startups podrán aprovechar para crear spin-off que les permitan operar fuera de sus países, entre ellos, en España.

    Las fintech elegidas se establecerán en la sede de Bankia de La Marina de Valencia y convivirán con otras startups del mismo área que ya comenzaron su andadura en noviembre.

    Las veteranas de Bankia Fintech

    Aunque el proyecto Bankia Fintech by Innsomnia comenzó hace relativamente poco, las empresas que lo hicieron con él ya pueden considerarse veteranas, pues han tenido unos meses de duro trabajo en el mejor de los entornos.

    Las 14 startups se dedican a diferentes sectores, pero destacan especialmente aquellas que ayudan a autónomos y PYMES a hacer sus declaraciones (Declarando), a exportar (Exportory), a reducir el riesgo en la toma de decisiones mediante indicadores fáciles de interpretar sobre los que cada empresa puede desarrollar su propia solución a medida (Betterplace) o a realizar valoraciones (The Logic Value).

    En el área de la limitación de riesgos también hay varias de estas startups, como Marketpay.io o ARM (Advanced Risk Management), sistema de scoring y gestión de riesgo: detección predictiva de impagos, la probabilidad de refinanciación y otros parámetros importantes para el éxito de la operación.

    Y otro de los sectores más exitosos entre estas empresas de Bankia Fintech es, cómo no, el de los pagos, con startups como Inespay, de pago online; PetyCash, wallet gratuito de traspaso de dinero entre usuarios, Splitfy, plataforma móvil de pagos en grupo (crear un bote para un evento, compartir en redes sociales…) o Transfer Zero, que permite el envío de dinero internacional para empresas y particulares.