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  • Iniciativas solidarias de la banca con motivo del coronavirus

    Iniciativas solidarias de la banca con motivo del coronavirus

    Hace unas semanas comentaba en este blog los beneficios obtenidos por la banca durante el primer trimestre de año. En general las respuestas obtenidas fueron bastante negativas, pues muchas personas ven con recelo que en un momento tan delicado para el mundo como es este, la figura del banquero siga en su senda de ganar siempre. Pero hoy quiero hablaros de las iniciativas solidarias que están emprendiendo, que también son de agradecer.

    Iniciativas solidarias de Banco Santander

    Banco Santander es uno de los bancos tradicionales españoles que más dinero está invirtiendo en investigación para hacer frente a los desafíos sanitarios y educativos provocados por el coronavirus.

    La entidad ha movilizado cerca de 20 millones de euros de su mecenazgo en Educación a través de Santander Universidades, para apoyar proyectos de colaboración, liderados por las universidades y el CSIC, que hagan frente a los desafíos sanitarios y educativos surgidos por la crisis de la COVID-19.

    Entre estos proyectos destacan los colaborativos de investigación en desarrollo de vacunas, fármacos o nuevas técnicas diagnósticas; el apoyo a estudiantes más desfavorecidos para que puedan continuar el curso académico; o los estudios de escenarios de salida a esta crisis.

    Además, Banco Santander destinará, a través de sus filiales internacionales y en colaboración con su red global de universidades, 10 millones de euros adicionales para impulsar proyectos de carácter social, médico y educativo en los países en los que Santander está presente.

    Santander ha dado, además, 100 millones de euros para comprar equipamiento médico y apoyar la investigación del virus mediante la colaboración con universidades y otros organismos.

    En España, Santander ha donado ya 4,1 millones de mascarillas para el Gobierno, las fuerzas armadas y la policía, distintos hospitales de toda España, además de en Cantabria y en Boadilla del Monte, lugares donde se encuentran las principales sedes del banco. Además, se han donado 500 respiradores no invasivos distribuidos por todo el país, 2.000 mantas para el Hospital de la Paz de Madrid, instrumentos de desinfección en residencias de ancianos en Madrid y ha contribuido al hospital de campaña de IFEMA con 2.000 camas, mantas y respiradores.

    También destacan otras iniciativas en colaboración con investigadores, empresas y diferentes ONG, como la compra de 500.000 litros de agua para los hospitales o el apoyo a proyectos para desviar capacidad de producción a la fabricación de mascarillas. Adicionalmente, Santander ha recaudado dos millones de euros de clientes y terceros a través de iniciativas impulsadas por el banco, como la Liga Santander Fest, a través de los cuales ya se han comprado otros 115 respiradores y 400.000 mascarillas.

    Eso sin olvidarnos los 200.000 euros que ha destinado al proyecto de investigación Kids Corona, liderado por el hospital materno infantil de Sant Joan de Déu en Barcelona que, a través de distintos estudios, pretende averiguar por qué los niños están más protegidos frente a este virus que el resto de la población.

    Iniciativas solidarias Ban Santander
    Este apoyo se enmarca dentro del Fondo Solidario Juntos, que forma parte de los 100 millones de euros que el Santander ha destinado a la compra del material sanitario urgente y a la investigación y colaboración con distintas instituciones frente al coronavirus.

    Iniciativas solidarias de BBVA

    Por su parte, BBVA ha elevado la donación destinada a combatir el COVID-19 en los países donde opera hasta los 35 millones.

    Iniciativas solidarias BBVA
    BBVA pone a disposición del Ministerio de Sanidad español todo este material y se encarga igualmente de la logística de su traslado dentro de España, según las prioridades marcadas por las autoridades sanitarias.

    La mayor parte de esta cantidad está destinada a apoyar a los sistemas de salud con la donación de material médico. El resto se dedicará a iniciativas sociales, dirigidas a colectivos en situación de vulnerabilidad y al apoyo a programas de investigación frente al COVID-19.

    Iniciativas solidarias de CaixaBank

    La Fundación la Caixa y CaixaBank han lanzado «Ningún hogar sin alimentos», una acción solidaria de recogida de donativos en favor de los Bancos de Alimentos, afectados por el desabastecimiento. Apenas cuatro semanas después, la iniciativa ha superado ya el millón de euros para paliar los efectos de la crisis del coronavirus.

    En menos de un mes, más de 16.000 donantes se han unido a la campaña de recaudación, que sigue abierta, realizando una donación a través de los canales operativos de CaixaBank; por Bizum, en el número 38014; enviando un SMS con la palabra «ALIMENTOS» al 38014; o en la web www.ningunhogarsinalimentos.org.

    Iniciativas solidarias CaixaBank
    La Fundación la Caixa dona un millón de euros más a la campaña “Ningún hogar sin alimentos”, impulsada con el apoyo de CaixaBank.

    Celebridades como el actor Antonio Banderas o el chef Ferran Adrià se han sumado a la acción, visibilizando en las redes sociales el compromiso de los Bancos de Alimentos, que en 2019 repartieron más de 144,5 millones de kilos de comida a 1,1 millones de personas, en colaboración con 7.300 instituciones benéficas.

  • Coworking, cómo distinguir los vendehúmos

    Coworking, cómo distinguir los vendehúmos

    Los coworking en los que varios profesionales comparten espacio de trabajo están tan de moda que hasta se escucha hablar ya de que están viviendo una auténtica burbuja. En plena proliferación de este tipo de espacios cuesta distinguir cuáles son los que realmente ofrecen posibilidades de crecimiento y expansión para un autónomo o una startup y cuáles se han ideado como negocio rentista sin más.

    Coworking productivos e innovadores

    En primer lugar voy a empezar señalando qué es para mí un coworking productivo, aquel en el que, en mi humilde opinión, merece la pena estar.

    Voy a seguir los criterios de la Escuela de Organización Industrial, porque para mí el coworking, igual que el emprendimiento, tiene que incluir elementos innovadores. Si vas a abrir una agencia de comunicación, o de publicidad, un bar o un food-truck (los remolques de bocatas de toda la vida, vamos), innovación, lo que se dice innovación no vas a hacer.

    Un coworking con proyección debería aumentar las probabilidades de éxito de los proyectos ya desde fases tempranas de su desarrollo y servir como puente entre las distintas empresas que lo conformen, bien sea para compartir experiencias o para desarrollar tecnología que favorezca las sinergias.

    Podríamos decir entonces que en los coworking lo importante es la comunidad empresarial y las ideas que desarrolla dicha comunidad más que el propio espacio. No es cuestión de ir a hacer amigos, se trata de una nueva forma de trabajar en la que personas con ideas que innovan en distintas áreas buscan confluencias, aprenden juntas e, incluso, acceden a oportunidades de inversión.

    Los coworking como ecosistema productivo con conocimientos, formación, innovación y posibilidad de financiación serían los coworking que realmente han entendido de qué va eso de cotrabajar y colaborar.

    Es cierto que casi no se pueden poner ejemplos de estos coworking que no hayan sido propiciados por universidades, Institutos de Fomento, bancos, instituciones como la Fundación Cajasol o una colaboración entre todos ellos.

    Humo y charlatanería

    Pero, desafortunadamente, la mayoría de espacios que se venden como coworking no dejan de ser alquiler de metros cuadrados para uso de autónomos que no realizan ninguna actividad innovadora, sino que han visto mermados sus derechos laborales y se tienen que dedicar por cuenta propia a trabajos que en realidad deberían ser por cuenta ajena.

    Suele tratarse de locales, e incluso edificios enteros, que se venden como cool , en los que los inquilinos (voy a preferir este término antes que el de coworker por lo que voy a explicar a continuación) incluso tienen la misma actividad y son competencia entre sí. Lugares repletos de diseñadores de todas las áreas (pero sobre todo gráficos y de ropa), community managers, etc. que piensan erróneamente que el hecho de estar en ese lugar les va a proporcionar clientes y posibilidades de negocio. Una forma un tanto sutil y conceptual de estafa.

    De entrada, suelo desconfiar de los coworking que se anuncian primando el diseño del espacio por encima de la red de conocimiento.

    Otra de las características que he observado en muchos de estos coworking es que todos se suman a la corriente del pensamiento positivo que tan bien desenmascaró Barbara Ehrenreich en su libro «Sonríe o muere». Esto se nota en la omnipresencia de frases motivacionales en las paredes y hasta en los váteres porque «nunca sabes dónde se te puede ocurrir una buena idea» (sí, lo he visto con mis propios ojos). Odas a la cantidad de horas que puede pasar alguien en una oficina porque eso es lo que da de comer, y bastante bien, al rentista que ha tenido la idea de montar ese falso coworking.

    Mucho diseño de ambientes hipster, imágenes del día a día que parecen de anuncio de cerveza con fiesta de amigos y mesas, muchas mesas de trabajo juntas a precios casi de oro, dependiendo de la situación donde se encuentre (en el centro de Madrid, imposibles).

    Sé que soy implacable, y algunos me acusaréis de exceso de dureza, pero cuanto antes dejemos de ver las cosas a través del cristal rosa, antes podremos fomentar de mayor manera el emprendimiento bien entendido, que es pura iniciativa, creatividad e innovación, sin parches ni precariedad.